La propuesta para que las personas con 40 o más años cotizados puedan acceder a la jubilación anticipada sin sufrir un recorte permanente en su pensión seguirá adelante. La iniciativa de Podemos ha superado este martes su toma en consideración y comienza así su tramitación parlamentaria, después de que el PSOE haya cambiado su posición respecto a una votación celebrada hace apenas unos meses.
El paso dado este martes no supone que los coeficientes reductores hayan quedado eliminados ni que la medida esté ya en vigor. La proposición entra ahora en el procedimiento legislativo y podrá sufrir modificaciones mediante enmiendas antes de una eventual aprobación definitiva. La propuesta original contempla además efectos para personas que ya se jubilaron anticipadamente con al menos 40 años cotizados.
El giro del PSOE permite avanzar a la reforma
Una de las principales claves políticas de la votación está en el cambio de posición del PSOE. Los socialistas habían rechazado en junio una enmienda de Podemos que perseguía el mismo objetivo, junto al PP, mientras que Sumar la respaldó y Vox se abstuvo.
Esta vez, el portavoz socialista en la Comisión de Trabajo, Alberto Mayoral, ha defendido que es necesario abordar la situación de quienes eran "muy mayores para reincorporarse al mercado laboral y demasiado jóvenes para no ser penalizados".
"Tenemos que dar un debate serio sobre esas largas carreras de cotización", ha señalado Mayoral durante el debate. Sumar también ha respaldado la tramitación, aunque su portavoz adjunta, Aina Vidal, ha considerado "excesivamente rígido" establecer exactamente en 40 años la frontera para eliminar las penalizaciones.
Qué propone Podemos
El texto impulsado por Podemos busca eliminar los coeficientes reductores aplicados a quienes adelantan su jubilación después de haber cotizado durante 40 años o más. En la actualidad, anticipar el retiro respecto a la edad ordinaria puede reducir de forma permanente la cuantía de la pensión.
La proposición va más allá de los futuros jubilados. También contempla que quienes ya se hayan jubilado anticipadamente con al menos cuatro décadas cotizadas puedan solicitar a la Seguridad Social un nuevo cálculo de su pensión conforme a las reglas que establecería la reforma.
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha defendido desde la tribuna que mantener esas penalizaciones en carreras laborales tan extensas constituye "una absoluta injusticia". La formación morada llevaba meses intentando trasladar esta reivindicación a una modificación legislativa.
PP y Vox plantean reservas
La propuesta ha avanzado pese a las objeciones expresadas durante el debate por PP y Vox. El diputado popular Miguel Ángel Paniagua ha admitido que considera "injusto" mantener coeficientes reductores para carreras de cotización prolongadas, pero ha rechazado que la propuesta alcance también a las jubilaciones anticipadas voluntarias.
El PP ha cuestionado igualmente el alcance económico de la retroactividad planteada. El Gobierno había calculado anteriormente en 3.358 millones de euros el coste de eliminar estas penalizaciones: 1.345 millones corresponderían a jubilaciones anticipadas voluntarias y 2.013 millones a involuntarias.
Vox, por su parte, ha criticado que se establezcan los 40 años como frontera. Su diputado Juanjo Aizcorbe ha advertido de que, con la redacción propuesta, una persona con 39 años y 11 meses cotizados seguiría sometida a los coeficientes reductores.
Una reivindicación que ya había conseguido mayoría, pero no rango de ley
La eliminación de las penalizaciones para las carreras largas ya había obtenido respaldo parlamentario anteriormente. En noviembre de 2025 se aprobó una moción de Podemos sobre esta cuestión con 180 votos a favor, ninguno en contra y 170 abstenciones. Aquella votación, sin embargo, no modificaba directamente la legislación.
El intento de convertir posteriormente esa reivindicación en una reforma legal fracasó en junio, cuando PSOE y PP rechazaron la enmienda presentada por Podemos. La votación de este martes abre ahora una nueva vía, aunque el contenido definitivo está todavía por decidir: el texto tendrá que atravesar las siguientes fases de la tramitación parlamentaria y los grupos ya han anticipado cambios sobre algunos de sus puntos.