Las autoridades iraníes han informado de que al menos catorce personas han perdido la vida y cerca de 80 han resultado heridas durante los bombardeos llevados a cabo por Estados Unidos contra territorio de Irán en los dos últimos días, unas operaciones aéreas que, según Teherán, se han desarrollado en distintas zonas del país y han dejado a alrededor de medio centenar de heridos aún ingresados.
El portavoz del Ministerio de Sanidad, Hosein Kermanpur, ha denunciado en un mensaje publicado en redes sociales que los ataques se produjeron “mientras el alto el fuego estaba vigente” y ha precisado que se han visto afectadas cinco provincias iraníes, con un balance de “catorce mártires y 78 heridos”, de los cuales 47 permanecen hospitalizados recibiendo atención médica.
Por su parte, responsables de la provincia de Hormozgán han señalado a la televisión pública IRIB que al menos tres personas han muerto y 15 han resultado heridas en los bombardeos de las últimas horas contra el puerto comercial de la ciudad de Sirik, atribuidos a las fuerzas estadounidenses que operan en la zona.
“De las 15 personas heridas por los ataques contra el puerto comercial de Sirik, al menos siete están recibiendo tratamiento fuera del centro médico, mientras que ocho han sido ingresadas en el hospital de Minab”, han recalcado estas fuentes provinciales al detallar la situación de las víctimas.
Washington ha ejecutado sucesivas oleadas de ataques aéreos entre el martes y el jueves, justificándolas como respuesta a las acciones iraníes contra buques que transitan por el estrecho de Ormuz, un paso estratégico sobre el que Teherán reclama que la navegación sea coordinada con sus fuerzas hasta alcanzar un acuerdo de paz definitivo en el marco del conflicto abierto en Oriente Próximo por la ofensiva israelí-estadounidense.
Como réplica, Irán ha lanzado misiles y drones contra objetivos vinculados a Estados Unidos en varios países de la región, en medio de acusaciones mutuas de infringir las condiciones del memorando de entendimiento suscrito en junio y de advertencias sobre el posible derrumbe del alto el fuego acordado el 8 de abril, en el que también participa Israel.