El ministro de Exteriores de Argentina ha vuelto a cargar contra la reacción de Brasil y ha acusado al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de estar "escalando" la tensión diplomática desatada por los recientes insultos de Javier Milei al presidente brasileño.
"En toda confrontación hacen falta dos. Argentina lamenta la decisión unilateral de Brasil. Creemos que ese no es el camino. Nosotros estamos siempre dispuestos a mantener las relaciones. Del lado nuestro no va a haber ninguna acción diplomática en respuesta a lo que haga Brasil", ha sostenido el titular de Exteriores argentino.
El responsable de la diplomacia argentina, Quirno, que ha afeado a Lula que haya "proferido insultos" contra Milei, ha censurado que desde Brasilia se hable ahora de supuestas injerencias externas: "Es lamentable que se quejen de injerencias en procesos electorales cuando Lula visitó a (la expresidenta y excandidata) Cristina Kirchner antes de las elecciones del año pasado y no hubo de nuestra parte ningún tipo de problema".
Las palabras del ministro se producen después de que el Gobierno brasileño comunicara al embajador argentino en Brasil, Guillermo Daniel Raimondi, que puede regresar a Buenos Aires, tras ser llamado a consultas por el Ministerio de Exteriores de Brasil en respuesta a las manifestaciones de Milei sobre Lula.
Según han explicado medios brasileños como el diario 'Folha', esta decisión no implica la expulsión formal del embajador, sino que se interpreta como un paso previo. Raimondi no será declarado persona non grata ni se le ha fijado un plazo para abandonar el país, pero dejará de ser tenido en cuenta por las autoridades brasileñas para el tratamiento de la relación bilateral.