La cadena de televisión iraní Press TV ha informado este martes de la detención de la periodista palestina Naqa Hamed, corresponsal en Cisjordania para este medio, a manos de las fuerzas de seguridad israelíes en un control militar cercano a la ciudad cisjordana de Belén.
Según el canal, Hamed se desplazaba junto a al menos dos operadores de cámara cuando fueron interceptados en un puesto de control situado en las proximidades de Tuqu, al sureste de Belén. Tras confiscar el material de grabación, los militares israelíes dejaron en libertad a “los cámaras”, pero mantuvieron bajo custodia a la reportera.
La televisión, que ha calificado el incidente como “secuestro”, sostiene que Hamed ha sido blanco de “una campaña de desprestigio por parte de cuentas sionistas (en redes sociales) en el último mes”, mientras que, hasta el momento, las autoridades israelíes no han confirmado oficialmente la detención ni han ofrecido ninguna versión de lo ocurrido.
En su comunicado, Press TV afirma que “la campaña ha formado parte de un esfuerzo específico para ejercer presión psicológica y mediática, restringir el espacio disponible para los periodistas y los medios de comunicación, e impedir que la información de Press TV sobre los crímenes israelíes llegue a las audiencias de todo el mundo”.
Como parte de su labor informativa para la cadena, Hamed ha seguido de cerca la escalada de ataques de colonos y fuerzas israelíes contra el campo de refugiados de Qalandia, escenario de redadas y asaltos a comienzos de agosto. La televisión recuerda que “el 6 de agosto, las fuerzas israelíes atacaron a varios periodistas, entre ellos Hamed, mientras cubrían una redada en Qalandia. Los periodistas llevaban chalecos de prensa y cascos, y estaban claramente identificados (...) cuando las fuerzas israelíes lanzaron contra ellos una granada aturdidora y gas lacrimógeno”, en referencia a un episodio previo de violencia contra informadores en la zona.