La farmacéutica alemana Bayer ha comunicado este viernes un plan de inversión de 2.200 millones de dólares (casi 2.000 millones de euros) para levantar una nueva planta de producción en el noreste de Estados Unidos.
El complejo se instalará en la localidad de Nueva Albany, en el estado de Ohio, y concentrará en un único emplazamiento tanto la fabricación de principios activos farmacéuticos como la producción final de medicamentos. De acuerdo con los detalles ofrecidos por la empresa, el proyecto implicará la creación de unos 600 empleos de alta cualificación.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aplaudido el "éxito" de esta inversión en Ohio —adonde viaja para pronunciar un mitin previo a las 'midterms'— y ha vinculado la decisión del grupo alemán a su política de "aranceles estrictos".
"Este enorme éxito en la relocalización de la producción se debe a mis estrictos aranceles farmacéuticos, que han dado lugar a más de 600 mil millones de dólares (más de 530.000 millones de euros) en nuevas inversiones farmacéuticas y a precios más bajos de los medicamentos. Empresas de todo el mundo están invirtiendo en Estados Unidos", ha celebrado el inqulino de la Casa Blanca en una publicación en sus redes sociales.
A renglón seguido, Trump ha vuelto a instar a las grandes corporaciones internacionales a "invertir, construir y contratar en Estados Unidos", animando en particular a las farmacéuticas a "fijar precios justos para los pacientes estadounidenses" y advirtiendo de que, de no hacerlo, deberán "pagar las consecuencias".
En paralelo, el consejero delegado de la multinacional, Bill Anderson, ha remarcado que Estados Unidos es desde hace años una "base de fabricación clave y un centro de innovación" para el grupo.
"El nuevo centro albergará capacidad manufacturera y mano de obra cualificada que reforzará nuestra capacidad de suministrar medicamentos innovadores y de alta calidad a los pacientes, tanto en Estados Unidos como en el extranjero", ha señalado.
Según la agencia de noticias DPA, Bayer ha destinado en los últimos cinco años más de 7.000 millones de dólares (más de 6.000 millones de euros) a investigación y desarrollo farmacéuticos, así como a producción, en territorio estadounidense.