La crisis de la vivienda se ha convertido en uno de los principales focos de malestar social y político en España, pero su impacto electoral no parece seguir una relación sencilla. Según los datos de Metroscopia difundidos por su consejero delegado, Ignacio Urquizu, y recogidos este sábado por El Confidencial, Vox ha vuelto a aproximarse al 20% de intención de voto, mientras el Partido Popular permanece estable en torno al 30%-31% y las principales formaciones de izquierda empeoran sus registros durante la última semana. Onda Cero, donde Urquizu presentó el análisis, confirma esa misma fotografía y señala que los movimientos detectados no suponen por ahora un vuelco electoral.
El escenario coincide con una semana marcada por las movilizaciones por la vivienda y el rechazo en el Congreso de los dos decretos impulsados por el Gobierno. Urquizu considera que una parte del descontento se dirige directamente contra el Ejecutivo y que eso puede estar teniendo efectos sobre sus apoyos. "Nadie gana con lo que está pasando y hay mucho que perder", resumió el responsable de Metroscopia, que sitúa al conjunto de la izquierda en su nivel más bajo dentro de la serie que maneja el instituto desde 2018.
La vivienda moviliza, pero no necesariamente hacia la izquierda
Uno de los elementos que destaca el análisis es la aparente contradicción entre el respaldo a determinadas políticas de vivienda y la intención de voto. Una persona puede estar de acuerdo con limitar precios, ampliar las protecciones de los inquilinos o intervenir en el mercado y, al mismo tiempo, no considerar al partido que defiende esas medidas como su opción electoral. Urquizu sostiene que las preferencias políticas dependen también de factores como la ideología, la confianza en los partidos y, especialmente, el estado de ánimo de los votantes.
Según explica el consejero delegado de Metroscopia, la diferencia entre un electorado "cansado" y otro "enfadado" puede ser relevante a la hora de movilizar el voto. El análisis difundido por Onda Cero describe un mayor nivel de movilización entre algunos sectores de la derecha, mientras parte de la izquierda mostraría síntomas de desánimo. Se trata, en todo caso, de una interpretación demoscópica de los movimientos registrados durante una semana y no de una previsión sobre el resultado de unas futuras elecciones.
Solo tres de cada diez votantes socialistas ven al PSOE como el mejor gestor de la vivienda
El problema para el Gobierno aparece también cuando se pregunta quién está más capacitado para gestionar la crisis habitacional. Según los datos expuestos por Urquizu y recogidos por El Confidencial, PSOE y PP aparecen en las primeras posiciones entre quienes mencionan un partido concreto, pero la contestación más frecuente es "ninguno". Además, únicamente alrededor del 30% de los propios votantes socialistas considera al PSOE la formación más capacitada para gestionar esta materia.
El dato apunta a una pérdida de confianza que va más allá de la valoración de medidas concretas. El Ejecutivo ha situado la vivienda entre sus prioridades políticas durante la legislatura, pero la escalada de los alquileres, las movilizaciones de los últimos días y las dificultades parlamentarias para sacar adelante nuevas normas han aumentado la presión sobre Moncloa. El jueves, el Congreso rechazó uno de los decretos de vivienda por 172 votos a favor y 178 en contra, con el voto contrario de PP, Vox y Junts.
Vox vuelve a acercarse al 20%
El movimiento más destacado de la semana aparece en Vox. Urquizu asegura que la formación ha vuelto a crecer hasta situarse cerca del 20%, mientras el PP continúa instalado alrededor del 30%-31%. "Esta semana Vox ha subido, esta semana Vox se ha acercado al 20% otra vez", explicó en Onda Cero.
Metroscopia ha realizado, según su consejero delegado, unas 4.000 simulaciones sobre sus datos para estudiar los posibles movimientos del partido. Urquizu sostiene que en esos ejercicios Vox no supera el 20%, algo que vincula, entre otros factores, a su menor implantación entre los electores de más de 50 o 55 años. Esa conclusión corresponde al modelo utilizado por Metroscopia y no debe interpretarse como un techo electoral demostrado ni como una predicción sobre futuras elecciones.
Ceuta habría concentrado ya buena parte del efecto de la inmigración
Otro de los asuntos analizados es la crisis migratoria de Ceuta, que durante los últimos meses ha situado la inmigración en el centro del debate político. Según Urquizu, Vox habría concentrado ya buena parte del crecimiento que podía obtener a partir de esa cuestión, por lo que los últimos movimientos estarían relacionados con un clima político más amplio y no exclusivamente con el debate migratorio.
El responsable de Metroscopia considera que el partido se encuentra cerca del límite que reflejan actualmente sus modelos, mientras las fuerzas de izquierda atraviesan una fase de mayor debilidad. De nuevo, se trata de una lectura de los datos disponibles en este momento: la evolución de la opinión pública puede cambiar en función de nuevos acontecimientos y una sola semana no permite establecer tendencias electorales definitivas.
La corrupción pierde peso respecto al impacto inicial
El análisis de Metroscopia aborda también el efecto electoral de los casos de corrupción que han afectado al entorno del PSOE. Urquizu sostiene que buena parte del impacto ya se produjo durante los meses anteriores, especialmente entre las mujeres, después de las informaciones relacionadas con José Luis Ábalos, Koldo García y las conversaciones sobre prostitución.
Según el sociólogo, durante el último año se aprecia una recuperación parcial del voto femenino hacia el PSOE respecto al retroceso inicial. Su interpretación es que el efecto electoral de aquellos casos estaría ya más incorporado a las preferencias de los votantes, aunque eso no significa que hayan dejado de influir en la valoración del Gobierno.
Una semana de movimientos, no un vuelco electoral
Los datos llegan además en pleno debate sobre la duración de la legislatura y la posibilidad de un adelanto electoral, una cuestión que ha ganado presencia después de las últimas derrotas parlamentarias del Gobierno. Metroscopia advierte, sin embargo, de que los movimientos semanales deben interpretarse con cautela: Urquizu señala que la opinión pública no suele experimentar cambios repentinos de diez puntos de intención de voto de una semana para otra.
La fotografía que deja el análisis publicado por El Confidencial es, por tanto, la de un escenario en movimiento pero todavía sin cambios bruscos: Vox se aproxima al 20%, el PP continúa alrededor del 30%-31% y PSOE, Sumar y Podemos retroceden, mientras la vivienda gana peso como problema político. La paradoja para la izquierda es que el fuerte malestar por los alquileres y el acceso a una casa no está transformándose automáticamente en una mejora de sus expectativas electorales; para Metroscopia, ideología, confianza y estado de ánimo siguen pesando tanto como la posición concreta de cada partido ante la vivienda.