El ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, ha vuelto a apostar con firmeza por el multilateralismo como vía de actuación en el escenario internacional y ha censurado las “arrogancias unilaterales” de aquellas potencias foráneas que tratan de intervenir en los asuntos internos de los países de la región.
Durante su discurso en la XXX Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid, el jefe de la diplomacia brasileña ha recalcado que “Brasil seguirá defendiendo con firmeza que el orden mundial del siglo XXI se basa en las virtudes del equilibrio de poder y el multilateralismo, y no en acciones hegemónicas obsoletas ni en esferas de influencia”.
Vieira ha traído a colación la intervención del presidente Luiz Inácio Lula da Silva ante la última Asamblea General de Naciones Unidas, donde dejó claro que su país no sería “el patio trasero de nadie”, una idea que, ha subrayado, se extiende al resto de “espacios latinoamericanos e iberoamericanos”.
En esa línea, ha insistido en que “cuanto mayor sea nuestra cohesión ante los desafíos del mundo, mayor será nuestra autonomía e influencia, mayor será nuestra capacidad para mantener relaciones pluralistas que trasciendan cuadrantes y hemisferios”.
El ministro ha citado de nuevo a Lula al señalar que “estamos llamados a elegir entre multilateralismo o unilateralismo, democracia o extremismo, soberanía o subordinación”, y ha recalcado que ya “ha pasado el tiempo de la arrogancia unilateral” y “la diplomacia de la fuerza”, en referencia a embargos y sanciones que terminan castigando a las poblaciones más vulnerables.
Alerta sobre desinformación y defensa de la Agenda 2030
En otro tramo de su intervención, Vieira ha advertido de la necesidad urgente de hacer frente a la desinformación que circula tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales, al considerar que supone “graves riesgos” para la estabilidad institucional, política y económica. A este respecto, ha defendido que “todo lo que se considera delito en la vida real también debería considerarse delito en internet”.
El ministro ha pedido “resistir los intentos de transformar la era de la información en una era de mentiras y desinformación”, y ha reclamado una respuesta coordinada de los países iberoamericanos frente al cambio climático, así como mayores esfuerzos conjuntos para cumplir los objetivos de la Agenda 2030 y avanzar en la transición energética.
Para concluir, ha reivindicado que “la Cumbre Iberoamericana debe ser un espacio que refleje los valores del multilateralismo, la democracia, los Derechos Humanos y la soberanía”, subrayando el papel de este foro como plataforma para reforzar la voz propia de la región en el sistema internacional.