El presunto responsable del atentado racista que causó un muerto y siete heridos el pasado 23 de octubre en Trappes, al suroeste de París, ha tratado de quitarse la vida ahorcándose mientras se encontraba bajo custodia por estos hechos. Tras una corta estancia en el hospital, su pronóstico no reviste gravedad y ha podido regresar al centro penitenciario.
El intento de suicidio se produjo hace unos días y el detenido, identificado como Kevin T., fue devuelto a su celda pocas horas después de que los servicios de emergencia intervinieran para impedir que consumara el acto, según informa el diario francés “Le Figaro”.
Sus letrados, Baptiste Bellet y Ellioz Amzallag, han criticado en declaraciones al mismo medio que se haya difundido tan pronto un dato que consideran extremadamente sensible. Han denunciado que se trata de una información “que atañe a la más estricta privacidad” de su defendido y que se haya hecho pública “tan rápidamente”.
Los abogados han subrayado igualmente que su “principal deseo es que su detención se lleve a cabo en las mejores condiciones posibles, para que la investigación pueda desarrollarse con tranquilidad”. A su juicio, “este intento de suicidio, no obstante, plantea interrogantes legítimos sobre su estado psicológico, que requerirá una evaluación médica exhaustiva”.
El 23 de octubre, Kevin T. abrió fuego en ráfagas desde su coche en un ataque que acabó con la vida de un ciudadano francés de 26 años de origen africano y causó lesiones a otras siete personas, cuatro de ellas en estado grave, la mayoría de ascendencia africana y norteafricana, en las localidades de Trappes y La Verrière, en el departamento de Yvelines.
Seis días más tarde fue imputado y enviado a prisión provisional tras reconocer que había disparado contra personas musulmanas, africanas o del norte de África y afirmar que no sentía arrepentimiento alguno, de acuerdo con la versión de la Fiscalía.
En el registro de su domicilio, los investigadores hallaron pegatinas caseras en apoyo al partido de extrema derecha Agrupación Nacional, además de un ejemplar del Corán, una Biblia y una copia de “Mi Lucha”, de Adolf Hitler. La Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT, por sus siglas en francés) le atribuye un delito de asesinato y varios de tentativa de asesinato, “con la circunstancia agravante de que los actos fueron cometidos debido a la pertenencia real o percibida a una raza, etnia, nación o religión específica”.