Cuatro pilotos de la Fuerza Aérea Filipina (PAF, por sus siglas en inglés) han perdido la vida al estrellarse dos aviones de entrenamiento SF-260 durante unas maniobras en la base aérea de Fernando, en la ciudad de Lipa, provincia de Batangas, en el sur del país.
El siniestro se produjo en torno a las 15.51 horas (hora local) de este viernes, dentro del perímetro de la instalación militar. La Fuerza Aérea ha precisado que no se han registrado más víctimas y que, por el momento, se desconocen las causas exactas del doble impacto. Tampoco se ha hecho pública todavía la identidad de los cuatro fallecidos ni el número de ocupantes que viajaban en cada aeronave.
“Se ha iniciado una investigación para determinar la causa del accidente, mientras que todos los aviones SF-260 han sido inmovilizados temporalmente como medida de precaución”, ha señalado la institución en un comunicado difundido este sábado en redes sociales.
El portavoz de la PAF, el coronel Alvin Jay Capinguian, había adelantado previamente que dos aparatos se habían visto implicados en un incidente durante un vuelo de instrucción. Tras el choque se activaron de inmediato los protocolos de emergencia y se enviaron equipos al lugar para asegurar la zona y realizar las primeras evacuaciones. “Nuestra principal prioridad sigue siendo la seguridad y el bienestar del personal involucrado, así como de las personas que se encuentren en las inmediaciones del lugar del incidente”, declaró entonces el representante de la Fuerza Aérea.
La institución militar ha comenzado a contactar con los familiares de los pilotos fallecidos para ofrecerles apoyo y acompañamiento, y ha solicitado que se respete su intimidad durante el duelo, a petición expresa de las propias familias. Además, ha rendido tributo a los cuatro militares y ha puesto en valor “el servicio y el sacrificio de los aviadores caídos”.
Este nuevo accidente se produce cinco meses después de otro siniestro mortal con un SF-260. El 20 de mayo, la teniente primera Ruth Angelique Pasos, instructora de vuelo, y el teniente segundo Cherky Embudo, alumno de aviación, murieron al estrellarse una aeronave durante un ejercicio de navegación en Tuba, en la provincia de Benguet. A raíz de aquel suceso, la Fuerza Aérea dejó temporalmente en tierra los 16 aviones de entrenamiento de este modelo que seguían operativos, interrumpiendo la fase final de la formación de pilotos militares.
El SF-260 es un avión ligero utilizado para la instrucción de aviadores. La nueva paralización de sus vuelos continuará vigente mientras avanzan las investigaciones sobre los dos accidentes registrados en Batangas.