El Kremlin ha manifestado este lunes que las recientes protestas violentas registradas en varios países europeos “rozan el caos” y representan una reacción de la ciudadanía ante la “grave crisis” que atraviesan estas naciones.
“Es difícil decir si la crisis es sistémica o no, pero está claro que es una crisis grave. Se trata de disturbios que prácticamente rozan el caos”, ha afirmado el portavoz del Gobierno ruso, Dimitri Peskov, citado por la agencia rusa Interfax.
“Por supuesto, es una clara manifestación de crisis”, ha reiterado Peskov, aunque ha optado por no profundizar más en el tema al considerar que “se trata de un asunto interno de estos países”.
En los últimos días, numerosas ciudades europeas se han visto sacudidas por una oleada de protestas y disturbios de gran magnitud, impulsados sobre todo por el encarecimiento del coste de la vida, el deterioro de las condiciones en la educación, las dificultades para acceder a una vivienda y un creciente malestar hacia la clase política.
Francia afronta uno de los momentos de mayor tensión social de las últimas décadas, después de que las reivindicaciones estudiantiles por la falta de recursos en la educación pública actuaran como detonante y sumaran el apoyo de sindicatos y otros colectivos. Las movilizaciones se han extendido también a Italia, Bélgica, España, Portugal y Albania.