El aspirante a la Presidencia de Brasil por el Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, afirmó este martes que piensa aprovechar la nueva correlación de fuerzas en el Congreso surgida tras la primera vuelta para impulsar reformas constitucionales y “redemocratizar el país”. Sus palabras llegaron en un mitin de campaña en la ciudad de Goiania, donde recibió el respaldo explícito del exgobernador y candidato presidencial derrotado Ronaldo Caiado (PSD), de cara a la segunda vuelta frente a Luiz Inácio Lula da Silva, prevista para el próximo 25 de octubre.
El dirigente ultraconservador, que el domingo sumó más de 56 millones de votos (un 47% del total), celebró el avance de la derecha en las cámaras legislativas brasileñas y subrayó que contará “con mayoría en el Senado para elegir al presidente del Senado” y “con mayoría en la Cámara para elegir al presidente de la Cámara”. A su juicio, este dominio en el Legislativo permitirá “cambiar la Constitución” para que “las instituciones vuelvan a respetarla”, aunque no concretó qué artículos de la Carta Magna pretende tocar.
A partir de 2027, la nueva distribución de escaños convertirá al PL en la principal bancada de ambas cámaras, con 121 diputados y 28 senadores. Sin embargo, cualquier intento de reforma constitucional seguirá necesitando el respaldo de otras formaciones para alcanzar la mayoría de tres quintos en dos votaciones sucesivas en cada cámara (308 diputados y 49 senadores).
En su discurso, Flávio Bolsonaro volvió a poner en primer plano las propuestas más contundentes de su programa de seguridad pública, comprometiéndose a levantar “medio millón de plazas penitenciarias” y a sacar adelante cambios legales para reducir la edad de responsabilidad penal de 18 a 16 años, una propuesta que ya está pendiente de examen en la Cámara de Diputados. Además, reiteró su apoyo a la castración química para violadores y pederastas y sostuvo que los menores que cometan delitos graves “tienen que responder como adultos”.
Estas promesas reflejan la convergencia política entre el candidato del PL y Ronaldo Caiado, quinta fuerza en la primera vuelta con más de 2,5 millones de sufragios. Pese a haber cuestionado anteriormente a Flávio Bolsonaro y haber puesto en duda su credibilidad, Caiado ha decidido ahora alinearse con él con el objetivo de impedir la reelección de Lula.
En el terreno de los pactos, Caiado reiteró también su promesa de respaldar una posible amnistía tanto para los condenados por el asalto a las instituciones del 8 de enero como para el expresidente Jair Bolsonaro, padre del candidato y actualmente en arresto domiciliario tras ser sentenciado por intentar frenar la investidura de Lula da Silva en un intento de golpe de Estado.