La aspirante de Fuerza Popular a la Presidencia de Perú, Keiko Fujimori, ha dejado abierta este jueves la puerta a no aceptar el resultado de la segunda vuelta de este domingo, en la que se medirá al candidato de izquierdas, Roberto Sánchez, sobre quien mantiene una ligera ventaja, de acuerdo con los últimos sondeos.
“Bueno, vamos a ver. Que se pronuncie el pueblo peruano”, ha contestado Fujimori durante un acto en la ciudad de Chiclayo, cuando los periodistas le han preguntado si acataría los resultados en caso de sufrir una derrota, según recoge el diario “La República”.
Durante la campaña, la dirigente de la ultraderecha ha vuelto a poner sobre la mesa las acusaciones de fraude electoral, apelando a las irregularidades registradas en la primera vuelta del 12 de abril, y reavivando así las sospechas sobre el proceso.
Esta actitud no es nueva: ya en 2021 se negó a aceptar la victoria de su adversario Pedro Castillo, al que acusó de un presunto fraude en las urnas que nunca logró demostrar.
De acuerdo con la última encuesta de Ipsos, difundida la semana pasada, la candidata de Fuerza Popular obtendría el 38% de los sufragios frente al 35% de su contrincante de Juntos por el Perú, después de que a finales de abril ambos aparecieran empatados en intención de voto.