El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha intervenido en el nuevo capítulo abierto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la supuesta injerencia extranjera en las elecciones de 2020, lanzando un mensaje directo contra Israel, al que responsabiliza de ser el auténtico manipulador de la vida política interna estadounidense.
En la noche del jueves, Trump volvió a culpar a China y a algunos de sus socios de haber amañado los comicios en los que perdió frente a Joe Biden hace seis años, unas denuncias que viene repitiendo desde entonces y que tanto Pekín como Moscú han rechazado de nuevo. El Gobierno chino ha calificado estas acusaciones de “invento”, mientras que el Kremlin las ha descrito como otro señalamiento sin pruebas que lo sustenten.
Araqchi, en cambio, ha instado a los ciudadanos de Estados Unidos a fijarse en otro actor. A su juicio, si existe un país que está pervirtiendo la política estadounidense es Israel. “Los estadounidenses están siendo advertidos sobre una injerencia extranjera. ¿Qué decir de la extensa campaña israelí para engañar al Gobierno estadounidense y obligarlo a participar en una guerra innecesaria?”, ha criticado el jefe de la diplomacia iraní, aludiendo al conflicto en Irán.
El responsable de Exteriores ha acusado igualmente a Israel de sofocar cualquier atisbo de disidencia mediante una intensa campaña propagandística financiada “con el dinero de los contribuyentes estadounidenses”, antes de alertar de que la paciencia tiene un tope. “Todo se les va a desmoronar”, ha avisado.
Para reforzar sus palabras, Araqchi ha difundido en redes sociales una información publicada esta semana por la revista estadounidense ‘Time’, que señala al exasesor de campaña de Trump Brad Parscale como responsable de una operación de propaganda israelí. El propio Parscale admitió a la publicación que el propósito de esta iniciativa era impedir que los jóvenes conservadores se distanciaran de Israel.