La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha enviado este jueves una carta al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en la que traslada su malestar por la falta de coordinación entre los Veintisiete en las conversaciones de paz para Ucrania impulsadas por Estados Unidos y reclama que la Unión Europea designe “de una vez por todas” a su representante en este proceso.
En la misiva, difundida por el Palacio Chigi, Meloni insiste: “Lo que sigo pidiendo es que se decida de una vez por todas quién se sienta en la mesa de negociación en representación de la Unión Europea, y con qué mandato”, reprochando que varios Estados miembro estén promoviendo iniciativas diplomáticas que se pisan entre sí y que, a su entender, no contribuyen a persuadir a los aliados ni a Rusia para detener “una agresión sin sentido”.
Meloni detalla que en las últimas semanas se han celebrado numerosas reuniones en distintos formatos, algunas sin todos los socios comunitarios. Cita desde los contactos en Miami entre Estados Unidos y Ucrania, pasando por el encuentro de Oslo con la participación de un alto cargo de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hasta las llamadas telefónicas de los líderes de Finlandia y Noruega con el presidente ruso, Vladimir Putin.
La jefa del Gobierno italiano también critica que se esté preparando en Alemania una nueva cita de la Coalición de Voluntarios el 19 de noviembre, apenas unos días antes de un encuentro “formato Berlín” al margen de la Comunidad Política Europea previsto para el 11 de noviembre en Dublín. “Por si fuera poco”, añade, se suman las reuniones técnicas celebradas estos días en Bruselas con presencia de la Comisión y solo dos Estados miembro: Francia y Alemania.
Según denuncia, a este escenario se añade la previsión de una presencia europea “no mejor precisada” en las conversaciones entre Ucrania y Rusia que se celebrarán en Abu Dabi bajo mediación estadounidense el próximo 11 de noviembre, pese a que, de acuerdo con fuentes europeas, no está contemplada la participación formal de la UE en dicha cita.
“He enumerado solo los ejemplos del último mes porque creo que explican mejor que cualquier palabra hasta qué punto todo esto nos está restando credibilidad en la gestión de uno de los expedientes más complicados a los que se enfrentan nuestras naciones. Y estoy convencida de que todos nos damos cuenta de que, al dar la imagen de una Europa que avanza de forma dispersa, no hacemos sino favorecer los intereses de quienes quieren que esta guerra continúe”, subraya Meloni.
La dirigente italiana precisa, además, que su demanda no busca asegurar un puesto específico para su país en las negociaciones, sino fijar una postura conjunta. “No estoy pidiendo un puesto para Italia en este o aquel formato”, afirma, al tiempo que avisa de que su Ejecutivo no aceptará que se cierren acuerdos “sin mandato” que luego deba asumir también Italia.
Por este motivo, Meloni solicita formalmente a Costa que incluya este asunto en el próximo Consejo Europeo informal de Dublín, que se celebrará la semana que viene, con la intención de que los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete adopten una decisión definitiva en la cumbre de diciembre, una vez coordinada con Reino Unido, Noruega y otros socios europeos.