La OTAN ha respaldado este sábado el acuerdo anunciado el día anterior por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativo a la seguridad de Groenlandia, pactado con las autoridades de Dinamarca y con el Gobierno de este territorio autónomo.
El presidente del Comité Militar de la Alianza Atlántica, el almirante Giuseppe Cavo Dragone, ha indicado que “desde el punto de vista de la OTAN, se trata de un acuerdo, por lo que es muy bienvenido” en una rueda de prensa tras reunirse en Copenhague con los jefes de Defensa de los países aliados.
El almirante ha subrayado igualmente que “desde el punto de vista militar, hay muchas actividades en marcha allí”, entre ellas la operación “Artic Sentry”, “que supone un enorme compromiso para la OTAN”.
Además, un portavoz de la Alianza Atlántica ha valorado positivamente el pacto, que “contribuirá a fomentar la seguridad, la estabilidad y la cooperación en esta región vital”, según declaraciones difundidas por la cadena británica Sky News.
En paralelo, el Centro del Mando Conjunto de la Fuerza (JFC, por sus siglas en inglés) de Norfolk ha comunicado en sus redes sociales que “los F35 daneses han aterrizado por primera vez en Groenlandia, entrenando junto a F16 estadounidenses y F18 canadienses en el Alto Norte”.
“Apoyados por reabastecimiento en vuelo francés y la Fuerza de Alerta Temprana, las aeronaves aliadas entrenaron para integrarse a través de vastas distancias y exigentes condiciones árticas”, ha añadido el JFC. “Múltiples Aliados. Capacidad integrada. Ártico listo”, ha concluido.
Trump ha detallado un acuerdo por el que Estados Unidos obtendrá “el control permanente” de la seguridad de la isla y tendrá la posibilidad de desplegar tropas en la zona, precisando que el pacto tiene una “vigencia indefinida” y que no implicará “ningún coste” para su administración.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha ratificado el entendimiento, aunque ha recalcado que se trata de una “seguridad compartida” y ha puesto el foco en que el documento “reconoce la soberanía y la integridad territorial” de Dinamarca, así como “el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación”.