Londres defiende la seguridad de la base de Fairford pese a la salida de los bombarderos de EEUU

Londres insiste en que la base de Fairford es segura tras la retirada de los bombarderos B-1 de EEUU y el incidente investigado como terrorista.

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Bombarderos estadounidenses B-1 en la base británica de Fairford (archivo) Simon Chapman / Zuma Press / Europa Press

Bombarderos estadounidenses B-1 en la base británica de Fairford (archivo) Simon Chapman / Zuma Press / Europa Press

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El Gobierno británico ha reiterado este lunes que la base aérea de Fairford continúa siendo segura, pese a la decisión de Estados Unidos de retirar sus bombarderos B-1 después de la declaración de un incidente "terrorista" la semana pasada, que derivó en la detención de seis personas.

“Sí”, ha afirmado un portavoz del primer ministro, Andy Burnham, al ser interrogado por la prensa británica por si la base de Fairford era segura.

El representante de Downing Street ha aludido a las recientes manifestaciones del ministro de Defensa británico, Wes Streeting, al subrayar que "ha habido pruebas de la defensa de nuestras bases en todo el país y por todo el mundo".

Los doce bombarderos B-1 estadounidenses que integraban el escuadrón desplegado en la base de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) en Gloucestershire abandonaron las instalaciones este domingo rumbo a Estados Unidos.

Por su parte, este mismo lunes el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Marco Rubio, ha negado cualquier vínculo entre la salida de los bombarderos estadounidenses y el suceso ocurrido hace más de una semana en las inmediaciones de la base, que las autoridades británicas investigan como "terrorista" y por el que han sido arrestadas seis personas.

El pasado 27 de septiembre se declaró un "incidente mayor" en la base militar, donde Estados Unidos mantiene presencia, lo que obligó a evacuar decenas de viviendas cercanas. Ese día, tres "vehículos sospechosos" fueron interceptados y se detuvo a cinco individuos de entre 23 y 25 años, todos ellos británicos residentes en Londres.

Los cinco han sido liberados bajo fianza, aunque continúan bajo investigación, mientras que un sexto sospechoso, de nacionalidad británico-iraní, fue puesto bajo custodia el pasado jueves acusado de "preparar actos terroristas".