Los partidos nacionalistas han vuelto a afianzar su control sobre la escena política de Bosnia y Herzegovina tras los comicios celebrados este domingo en el país, en los que Denis Becirovic, Darijana Filipovic y Zeljka Cvijanovic han sido escogidos para integrar la presidencia tripartita en representación de las comunidades bosniaca, croata y serbia.
En el sector bosniaco, Becirovic, aspirante de la coalición Unidos por el EStado de Bosnia y Herzegovina, ha revalidado su mandato con 208.027 papeletas, un 26,75%, por delante de Bakir Izetbegovic (23,82%), Semir Efendic (18,04%) y Fahrudin Radoncic (1,5%), de acuerdo con los datos oficiales todavía provisionales correspondientes al 93% del recuento.
Por la parte croata, Filipovic ha conseguido un 48,2% de los sufragios como candidata de la Unión Democrática Croata de Bosnia y Herzegovina (HDZ BiH), superando así al representante del Frente Democrático, Slaven Kovacevic (28,8%), y al independiente Zdenko Lucic, convirtiéndose en la nueva representante croata en la Presidencia.
El tercer integrante de la Presidencia bosnia, en nombre de la comunidad serbia, será de nuevo Cvijanovic, candidata de la Alianza de Socialdemócratas Independientes (SNSD), tras obtener un 55,33% de los votos. En segundo lugar se ha situado Marinko Bozovic, del Partido Democrático Serbio (SDS), con un 26,55%, seguido de Nebojsa Vukanovic, de Por la Justicia y el Orden, con un 18,1%.
La participación se ha quedado en un 41,5%, el registro más bajo hasta la fecha y muy por debajo del 51,5% alcanzado en 2022, según las cifras difundidas por la Comisión Electoral Central (CIK). Además, se ha contabilizado un 3,36% de papeletas en blanco y un 1% de votos nulos.
En esta jornada también se han elegido los parlamentos regionales y el federal, aunque la complejidad del entramado institucional impide extraer conclusiones claras de inmediato y obligará a repetir las habituales negociaciones de varios meses para conformar los distintos ejecutivos.
Bosnia cuenta con una mayoría bosniaca muslmana que representa aproximadamente la mitad de la población, mientras que los serbios ortodoxos suponen en torno a un tercio y los croatas católicos, alrededor de un 15%. El actual modelo de reparto de poder deriva de los acuerdos que pusieron fin a la guerra de 1992-1995, desencadenada tras la desintegración de Yugoslavia y que dejó unos 100.000 fallecidos y más de dos millones de desplazados como consecuencia de la limpieza étnica.
Bosnia y Herzegovina se estructura en la Federación de Bosnia y Herzegovina, integrada por croatas y bosniacos, y la República Srpska de mayoría serbia. El representante serbio en la Presidencia tripartita es elegido por la comunidad serbia, mientras que los representantes bosniaco y corata son elegidos por separado por todos los votantes de la Federación.