Marco Rubio estudia abandonar el Gobierno de Trump tras la derrota republicana en las elecciones de EEUU

El secretario de Estado analiza su futuro político después de que los demócratas hayan arrebatado el control del Congreso a los republicanos, según Bloomberg. La Casa Blanca y el Departamento de Estado niegan que esté preparando su dimisión, mientras crecen las especulaciones sobre una posible candidatura presidencial en 2028

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Aristidis Vafeiadakis / Zuma Press / Europa Press

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, está evaluando la posibilidad de abandonar el Gobierno de Donald Trump después de la derrota republicana en las elecciones legislativas del pasado martes 3 de noviembre. Según ha publicado Bloomberg, el jefe de la diplomacia estadounidense y sus asesores están estudiando distintas opciones para su futuro, aunque todavía no ha tomado una decisión ni existe un calendario para una posible salida.

Rubio, que también ejerce como asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, habría mantenido conversaciones con responsables de la Administración sobre la posibilidad de dejar sus cargos. Algunos de sus interlocutores le habrían pedido que continuara en el Ejecutivo, según fuentes conocedoras de las deliberaciones internas citadas por Bloomberg.

La información ha provocado una respuesta inmediata del Departamento de Estado, que ha negado que Rubio esté considerando abandonar el Gobierno.

"Es una noticia completamente falsa, basada en fuentes anónimas, propia de un tabloide", ha afirmado Dylan Johnson, responsable de Asuntos Públicos Globales del Departamento de Estado.

Johnson ha asegurado que Rubio no ha mantenido conversaciones sobre una posible renuncia y que seguirá trabajando en la Administración de Trump. La Casa Blanca también ha rechazado las informaciones sobre su eventual salida.

La derrota republicana abre el debate sobre el futuro del Gobierno

Las especulaciones sobre la continuidad de Rubio llegan después de que los republicanos perdieran el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato, celebradas el pasado martes.

El resultado ha modificado el equilibrio de poder en Washington y permitirá a los demócratas aumentar el control parlamentario sobre las decisiones del presidente.

La nueva composición del Congreso también tendrá consecuencias para los miembros del Gobierno. Los demócratas podrán impulsar investigaciones y exigir explicaciones sobre algunas de las actuaciones de la Administración, especialmente en materia de política exterior y seguridad nacional.

Entre las cuestiones que podrían ser objeto de escrutinio figuran la intervención militar estadounidense contra Irán, las operaciones contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y la política hacia Venezuela, ámbitos en los que Rubio ha tenido responsabilidades directas.

Según Bloomberg, una eventual salida antes de enero permitiría a Trump proponer un sustituto antes de que los demócratas asuman el control del Senado, que debe confirmar los nombramientos de los principales cargos del Ejecutivo.

Por el momento, sin embargo, no hay constancia de que Rubio haya presentado su dimisión ni de que Trump haya iniciado el proceso para reemplazarlo.

Las elecciones presidenciales de 2028, en el horizonte de Rubio

El futuro político de Marco Rubio también está vinculado a la carrera por la sucesión de Donald Trump dentro del Partido Republicano.

El secretario de Estado y el vicepresidente JD Vance figuran entre los dirigentes mencionados como posibles aspirantes a la candidatura presidencial republicana en 2028.

Rubio ya intentó llegar a la Casa Blanca en 2016, cuando compitió contra Trump en las primarias del partido. Tras aquella rivalidad, ambos estrecharon su relación política hasta que el presidente lo incorporó a su segundo Gobierno como responsable de la diplomacia estadounidense.

Según ha publicado The Independent, personas próximas al secretario de Estado consideran que una salida del Ejecutivo podría facilitar la preparación de una futura candidatura presidencial.

El periódico británico apunta también a que Rubio podría intentar distanciarse de algunas de las decisiones más controvertidas de la Administración, especialmente de la guerra contra Irán.

No obstante, Rubio no ha anunciado ninguna candidatura para 2028 y ha expresado públicamente su respaldo a Vance como posible sucesor de Trump.

Bloomberg recoge, además, que entre las alternativas estudiadas por su entorno figura un eventual regreso al sector privado, sin descartar que el secretario de Estado opte por mantenerse al margen de la próxima contienda presidencial.

La guerra contra Irán, otro factor en el futuro del secretario de Estado

La intervención militar estadounidense en Irán ha adquirido especial relevancia tras el resultado de las elecciones legislativas.

El conflicto ha generado críticas dentro de Estados Unidos y ha contribuido al debate sobre las prioridades de la política exterior de Trump.

Rubio ha defendido públicamente la actuación de la Administración, aunque su papel como secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional lo vincula directamente con las decisiones adoptadas durante la guerra.

Según las fuentes consultadas por The Independent, una eventual renuncia podría permitirle diferenciar su trayectoria política de la del presidente antes de las próximas elecciones presidenciales.

Se trata, por ahora, de una interpretación de fuentes anónimas sobre sus posibles objetivos. Rubio no ha confirmado que quiera abandonar el Ejecutivo ni ha relacionado públicamente su futuro político con la guerra.