Más de 160 personas han perdido la vida a causa de las inundaciones que asolan el norte de Nepal, originadas por la fuerte crecida del río Bhotekoshi en el distrito montañoso de Rasuwa, cercano a la frontera con la región china del Tíbet, según han comunicado las autoridades nepalíes.
La Policía de Nepal ha indicado que los cuerpos sin vida localizados por los equipos de búsqueda y rescate se elevan al menos a 162, repartidos en siete distritos. La mayor parte de las víctimas, 64, se concentran en Chitwan, situado más al sur del país. El desastre ha provocado además cortes en las comunicaciones en numerosas áreas, lo que complica de forma notable las operaciones de auxilio.
De acuerdo con el último balance difundido por el cuerpo policial, al menos 41 personas heridas siguen recibiendo atención médica en distintos hospitales nepalíes.
La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres, citando a las autoridades turísticas, ha informado de que hay 579 viajeros en paradero desconocido en las zonas afectadas, entre ellos 466 extranjeros y 113 ciudadanos nepalíes.
Con anterioridad, la Junta de Turismo de Nepal había señalado a medios locales que cerca de 400 turistas, todos ellos peregrinos que se dirigían al monte Kailash, en Tíbet, se encontraban desaparecidos por la falta de comunicación mientras las inundaciones siguen avanzando.
En la mañana de este jueves, el primer ministro nepalí, Balendra Shah, ha comunicado en redes sociales que su Gobierno ha reforzado "desde primera hora" las tareas de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria en las áreas afectadas. Entre las medidas adoptadas figura el despliegue de helicópteros del Ejército de Nepal y de compañías privadas, además de unidades terrestres especializadas.
"Para ayudar a los ciudadanos en situación de riesgo, el Ejército nepalí entregó anoche suministros de ayuda humanitaria, entre los que se incluían alimentos básicos, tiendas de campaña y medicamentos", ha especificado Shah.
Las autoridades han instado asimismo a los turistas a conservar la calma, mantenerse informados en todo momento y acatar estrictamente las indicaciones oficiales de seguridad emitidas por las instituciones competentes.