El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha aprobado sanciones contra varios de los actores más influyentes implicados en los distintos focos de violencia que golpean el norte y el noreste de República Democrática del Congo. Las medidas se centran, sobre todo, en el enfrentamiento entre las milicias del Movimiento 23 de Marzo (M23) y el Ejército congoleño en el este del país, en las acciones de grupos armados presuntamente sufragados por las autoridades de Kinshasa contra la vecina Ruanda, y en los atentados cometidos por las yihadistas Fuerzas Democráticas Aliadas.
Entre los sancionados sobresale Corneille Nangaa, al frente de la Alianza del Río Congo, considerada el brazo político del M23, en un contexto de conflicto enquistado y de bloqueo absoluto de las iniciativas de mediación internacional.
El M23, que afirma defender los intereses de la comunidad tutsi congoleña, lanzó el año pasado una ofensiva con la que llegó a hacerse con el control de las capitales de Kivu Norte y Kivu Sur. El número de víctimas mortales y heridos resulta inabarcable y los desplazamientos de población se suceden sin pausa. Junto a Nangaa figura igualmente en la lista el responsable de Inteligencia del M23, John Imani Nzenze.
Relacionado con estas hostilidades aparece otro dirigente sancionado, Sebastien Uwimbabazi, máximo responsable de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), milicias que, según diversas informaciones, contarían con apoyo financiero del Gobierno congoleño para desestabilizar Ruanda. A su vez, las autoridades de Kinshasa han acusado repetidamente a Kigali de respaldar al M23. Ambos Ejecutivos han rechazado estas imputaciones cruzadas. Uno de los altos mandos de su ala armada, las Fuerzas Combatientes Abacunguzi o FOCA, Gustave Kubwayo, también ha sido incluido en el paquete de sanciones.
En el capítulo correspondiente a las Fuerzas Democráticas Aliadas, el Consejo de Seguridad ha incorporado a la lista al “comandante, médico y jefe de logística externa” de la organización, Mohamed Lumisa, señalado como responsable de planificar, impulsar y sostener la campaña de terror desplegada desde hace años por las ADF, en particular en la provincia de Ituri.
El listado se completa con Charles Sematama, líder de las milicias Twirwaneho, aliadas del M23 y presentadas como grupos de “autodefensa” integrados por tutsis congoleños.
En cuanto a las sanciones dirigidas a organizaciones, el Consejo de Seguridad incluye de forma expresa tanto a la Alianza del Río Congo como a los Twirwaneho, de acuerdo con el comunicado difundido a última hora del pasado viernes. El texto detalla, como en ocasiones anteriores, la aplicación de prohibiciones de viaje y la congelación de bienes y activos, tanto de los individuos como de las entidades mencionadas.