El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha avanzado este viernes que, si consigue llegar al Palacio de la Moncloa, pondrá en marcha “un plan de limpieza institucional” contra la corrupción con el objetivo de “recuperar la normalidad democrática”. Ese paquete de medidas contemplará, entre otros puntos, una reforma del suplicatorio, la regulación de los 'lobbies' y la prohibición de los indultos en casos de corrupción.
“La corrupción se irá cuando se vaya Sánchez”, ha aseverado Feijóo durante el acto de presentación de la candidatura de Santa Cruz de Tenerife, encabezada por Carmen Pérez, en el que también han intervenido el presidente del PP de Canarias, Manuel Domínguez, y la propia aspirante.
En su discurso, el líder de los 'populares' ha sostenido que el Gobierno y el PSOE acumulan más imputados que diputados y que “la corrupción del PSOE es sistémica” y está “en el corazón del Estado”. Según ha recalcado, “han infectado las más altas esferas del Estado”: Moncloa, Hacienda, Transportes, la Fiscalía y la SEPI. “Es evidente que el virus entró en el corazón del Estado”, ha apostillado.
Cree que Sánchez no está “capacitado” para erradicar la corrupción
Tras remarcar que “todas las manos derechas” de Pedro Sánchez están “implicadas en escándalos”, Feijóo ha señalado que “si todo el entorno” del jefe del Ejecutivo “está corrompido”, “la manzana podrida es él”. A su entender, “lo peor es que toda esta basura no solo afecta al Gobierno” sino que “está debilitando” y “deteriorando la imagen de España”.
El jefe de la oposición ha instado a los ciudadanos a no resignarse ante la corrupción ni asumirla como “una enfermedad crónica de la política española”. “Lo que estamos viviendo no es lo normal y no corresponde con el estándar de ejemplaridad que se exige para dedicarse a la vida política”, ha enfatizado.
Feijóo ha argumentado que, si Sánchez “no fue capaz de oler la corrupción en el asiento de al lado de su coche”, “en el asiento del Consejo de Ministros” o en “su casa”, entonces “no está capacitado para erradicarla” ni para “legislar contra ella”. En su opinión, “la corrupción se irá” cuando el actual presidente abandone la Moncloa.
Hará falta una limpieza a fondo
En este contexto, ha avanzado que, si llega al Gobierno, impulsará un plan de regeneración institucional. “El nivel de deterioro que está sufriendo la política española es tal que desalojar del gobierno a la corrupción no es suficiente. Hará falta una limpieza a fondo. Y os aseguro que no me temblará la mano”, ha garantizado.
Tras subrayar que lleva tres décadas gestionando dinero público y que “nunca” ha tenido a ningún miembro de su Gobierno imputado, investigado ni condenado, ha prometido que, si accede a la Moncloa, explicará a los españoles qué se ha encontrado. “No ocultaré ni seré cómplice de nada”, ha afirmado, para añadir que “el que mete la mano en la caja, tiene que sentarse en el banquillo de los acusados”.
Feijóo ha precisado que su primera decisión desde el Ejecutivo será “recuperar los principios éticos básicos de la gestión de las cosas públicas”: que “el dinero público es sagrado”, que las instituciones pertenecen a los ciudadanos y no al partido en el poder y que los miembros del Gobierno de España “se tienen que comportar como ministros y no como matones, activistas o tuiteros insultando a todo el mundo”.
Asimismo, ha indicado que llegará a Moncloa “con leyes que garanticen la propia limpieza institucional” y que se blindará la independencia de los nombramientos públicos en todos los órganos que sostienen el Estado de derecho.
“Vamos a reformar el suplicatorio para que ningún miembro del Gobierno se pueda escudar en las Cortes Generales y no comparecer delante de un juez si le llevan a declarar”, ha explicado, al tiempo que se ha comprometido a regular los lobbies y a prohibir los indultos por corrupción. “El que esté condenado por corrupción no puede ser indultado por el Gobierno de nuestro país”, ha sentenciado.
Además, ha defendido que, con el PP en la Moncloa, se restaurará la credibilidad de las instituciones esenciales. “Eso se hace poniendo a los mejores servidores y no a los más serviles al amo”, ha dicho, para concluir que “si alguien mete la mano en la caja, se va a la calle al minuto y medio”.