El naufragio de un ferry con 267 personas a bordo frente al norte de Chipre ha dejado hasta el momento al menos siete fallecidos y 172 rescatados, mientras continúa la búsqueda del resto de ocupantes. La embarcación, un catamarán de la compañía privada Filo Denizcilik, volcó este domingo poco después de salir del puerto de Kirenia, también conocida como Girne por la comunidad turcochipriota.
A bordo viajaban 259 pasajeros y ocho miembros de la tripulación. El ferry había zarpado a las 12.30 horas, 11.30 en la España peninsular, con destino a Tasucu, en la provincia turca de Mersin, cuando comenzó a embarcar agua aproximadamente a dos kilómetros de la costa. El capitán lanzó una señal de socorro y poco después el buque terminó volcando.
Las autoridades todavía no han explicado qué provocó la entrada de agua. Por tanto, no existe por ahora una causa oficial del accidente y la investigación deberá determinar si se produjo una avería técnica, un fallo estructural u otra incidencia durante la navegación.
Siete muertos y 172 personas rescatadas
El primer ministro turcochipriota, Ünal Üstel, ha confirmado el balance provisional de siete fallecidos y ha asegurado que se han movilizado "todos los medios disponibles" para tratar de localizar al resto de los ocupantes. Las cifras siguen siendo provisionales y pueden cambiar conforme avance el operativo.
"Nuestra única prioridad ahora mismo son las vidas humanas", ha señalado Üstel, quien ha anunciado la creación de un Equipo de Gestión de Crisis encargado de coordinar la respuesta. En él participan responsables de Transportes, Sanidad, Interior, Finanzas y Agricultura, junto a mandos policiales, de seguridad y de Protección Civil.
El alcalde de Kirenia, Murat Senkul, ha descrito la situación como "muy grave". Los equipos de emergencia continúan rastreando la zona mientras los supervivientes son trasladados a tierra para recibir atención sanitaria y facilitar su identificación.
Turquía despliega barcos, helicópteros y buques militares
El rescate cuenta con una importante participación de Turquía. El Ministerio del Interior turco ha movilizado cinco embarcaciones y dos helicópteros de la Guardia Costera, además de seis buques militares. A ellos se suman cuatro embarcaciones turcochipriotas y el barco de pasajeros "Akgünler 3".
Varias embarcaciones civiles, principalmente pesqueros, se han incorporado también a las tareas de búsqueda. En tierra se han desplegado policías, ambulancias y equipos sanitarios.
El protagonismo de Ankara no es casual. El naufragio se ha producido frente a la costa de la República Turca del Norte de Chipre, una entidad proclamada unilateralmente en 1983 y reconocida internacionalmente únicamente por Turquía. Es precisamente Ankara quien mantiene la relación política, económica y militar más estrecha con esta administración.
Por qué Chipre sigue dividida
El accidente vuelve a poner el foco sobre la compleja realidad política de Chipre. La isla permanece dividida de facto desde 1974, cuando un golpe de Estado promovido por sectores favorables a la unión con Grecia provocó la intervención militar de Turquía en el norte.
Desde entonces, aproximadamente el 36% del territorio de la isla permanece bajo control turcochipriota. En 1983, esa zona se declaró independiente bajo el nombre de República Turca del Norte de Chipre, aunque ningún país salvo Turquía reconoce su soberanía.
La República de Chipre, controlada por la comunidad grecochipriota y miembro de la Unión Europea desde 2004, es considerada internacionalmente como el único Estado legítimo sobre el conjunto de la isla, aunque en la práctica no ejerce autoridad sobre el norte.
Entre ambas zonas existe una línea de separación supervisada por Naciones Unidas, que atraviesa también la capital, Nicosia. Los sucesivos intentos de reunificación impulsados por la ONU durante décadas no han logrado alcanzar un acuerdo definitivo.
El naufragio no está relacionado con la división política
La división territorial ayuda a entender quién está coordinando la emergencia y por qué Turquía ha asumido un papel central en el rescate, pero no existe ninguna información que permita relacionarla con las causas del naufragio.
El accidente ocurrió en aguas próximas a Kirenia, dentro del territorio administrado por los turcochipriotas, y en una ruta marítima que conecta directamente el norte de Chipre con Turquía. De ahí que las primeras autoridades en intervenir hayan sido las turcochipriotas y que Ankara haya enviado rápidamente medios de la Guardia Costera y de sus Fuerzas Armadas.
La causa material del hundimiento sigue siendo otra cuestión distinta. El ferry empezó a hacer agua poco después de zarpar y terminó volcando, pero todavía no se sabe por qué.
Continúa la búsqueda de los ocupantes
Con 267 personas a bordo, siete fallecidos y 172 rescatados en el último balance disponible, las autoridades mantienen abiertas las operaciones para localizar al resto de pasajeros y tripulantes. La prioridad inmediata continúa siendo el salvamento, mientras la investigación técnica sobre el ferry quedará para una fase posterior.
El suceso combina así dos dimensiones diferentes: una emergencia marítima todavía abierta y un escenario político singular, el de una isla europea dividida desde hace más de medio siglo. En este caso, esa división no explica por qué volcó el ferry, pero sí condiciona quién responde a la emergencia, qué autoridades operan en la zona y por qué Turquía desempeña un papel decisivo en las tareas de rescate.