Al menos once personas han perdido la vida y otras tres han resultado heridas en un tiroteo registrado durante una celebración en una vivienda situada en el este de Sudáfrica, según ha comunicado la Policía del país, que por el momento no ha practicado ninguna detención.
Los primeros datos de la investigación indican que en la casa se encontraban 13 hombres y una mujer, de la que se sospecha que estaba embarazada, participando en una fiesta cuando tres individuos irrumpieron en el inmueble y abrieron fuego contra los asistentes. Diez de las víctimas, entre ellas la mujer, fallecieron en el acto, mientras que cuatro personas fueron trasladadas a un centro hospitalario, donde una de ellas murió posteriormente.
La jefa de la Policía sudafricana, Puleng Puleng Dimpane, ha ordenado poner en marcha una operación de búsqueda de 72 horas con el objetivo de localizar y detener a los presuntos autores del ataque, ocurrido el martes en la localidad de KwaMakhutha, al sur de Durban, tal y como ha recogido la agencia de noticias gubernamental SA News.
“No hay lugar en nuestras comunidades para la pérdida insensata de vidas”, ha subrayado Dimpane, antes de insistir en que los agentes “deben actuar con decisión, movilizar todos los recursos disponibles y perseguir a los responsables hasta que sean llevados ante la justicia”, ha dicho. Por su parte, la Policía ha reiterado que “no cejará en sus esfuerzos” hasta capturar a los sospechosos que siguen huidos.