Pakistán avisa a India: desviar aguas del Indo será tomado como acto de guerra

Shehbaz Sharif advierte en la ONU que desviar el agua del Indo hacia India será visto por Pakistán como un acto de guerra y reclama una solución para Cachemira.

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El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ante la ONU (archivo)  Li Rui / Xinhua News / Europa Press

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ante la ONU (archivo) Li Rui / Xinhua News / Europa Press

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El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha lanzado este viernes una dura advertencia a India al recalcar que “cualquier intento” de desviar hacia su territorio los caudales del río Indo que corresponden a Islamabad en virtud del acuerdo firmado en 1960 será interpretado por las autoridades paquistaníes como un “acto de guerra”.

“El agua nunca debe ser utilizada como un arma. Los ríos deben nutrir a las naciones y no dividirlas. Cualquier intento para detener, impedir o desviar la parte de Pakistán en las aguas será considerado un acto de guerra. India no debe cometer ningún error”, ha afirmado ante la Asamblea General de la ONU, que este año celebra su 81ª sesión.

Desde Nueva York, Sharif ha subrayado la relevancia “vital” de los recursos hídricos compartidos de la cuenca del Indo, no solo para Pakistán sino para todo el subcontinente, y ha insistido en que la decisión adoptada el año pasado por Nueva Delhi de “mantener en suspenso el tratado existente no tiene ninguna base legal”.

“De hecho, sus reclamaciones y sus acciones han sido rechazadas por expertos de Naciones Unidas y más recientemente por la Corte Permanente de Arbitraje”, ha recordado, antes de remarcar que, para Islamabad, “el tratado sigue siendo válido, vinculante y plenamente operativo”.

El jefe del Gobierno paquistaní ha denunciado además lo que ha descrito como “agresión externa” de India el año pasado, en referencia al intercambio de bombardeos entre ambos países a comienzos de mayo. “Nuestras valientes fuerzas armadas respondieron con profesionalismo, silenciaron al enemigo (...) y le dieron una lección que jamás olvidará”, ha señalado sobre la operación ordenada por Nueva Delhi principalmente contra la zona de Cachemira administrada por Pakistán.

Sharif ha aprovechado para expresar su reconocimiento al entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por “su liderazgo resuelto y visionario (que) salvó millones de vidas”.

“Su oportuna intervención llegó en un punto de inflexión decisivo cuando dos países vecinos con armas nucleares se encontraban al borde de una guerra abierta. Y quién sabe, el alcance de la devastación que habría ocurrido de no haber intervenido el presidente Trump en ese momento crítico”, ha indicado, reclamando al mismo tiempo que se garantice “que el sur de Asia nunca vuelva a estar al borde de ese precipicio”.

En este contexto, ha exigido una “solución justa” a la cuestión de Cachemira y, en particular, “que Naciones Unidas cumpla con el compromiso de un plebiscito libre e imparcial bajo sus auspicios”, tal y como recoge una resolución aprobada en 1948.

Sharif ha lamentado que, desde entonces, “generaciones han soportado ocupaciones ilegales, detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, violencia sexual y castigo colectivo” y el “intento de alterar el estatus legal” de Jammu-Cachemira.

A la población de la región, el primer ministro ha prometido que Islamabad utilizará “todas nuestras herramientas diplomáticas, políticas y morales para darles apoyo hasta que tengan el derecho a libre determinación”. “Cachemira ha sido y siempre será la vena yugular de Pakistán”, ha remachado.

Alerta sobre terrorismo y situación en Afganistán

En otro tramo de su discurso, el mandatario ha puesto el foco en la amenaza del terrorismo, que, según ha recordado, “ha sacrificado casi 100.000 vidas” en Pakistán y ha generado “pérdidas económicas que superan los 150.000 millones de dólares”.

“Como Estado de primera línea en la lucha contra la amenaza del terrorismo, hemos combatido a terroristas en nuestras propias ciudades, en nuestras propias montañas y a lo largo de nuestras fronteras”, ha defendido, asegurando que “el mundo es más seguro hoy gracias” a las Fuerzas Armadas paquistaníes.

Pese a ello, ha advertido de que el vecino Afganistán continúa sirviendo de refugio al Tehrik-i-Taliban (TTP), conocidos como talibán paquistaníes, y al grupo separatista Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA), que, ha denunciado, “operan” desde territorio afgano “con el objetivo de desestabilizar Pakistán”.

“Todos estos ataques, incluidas las incursiones desde el territorio afgano, deben detenerse de forma adecuada. Las autoridades afganas deben cumplir sus compromisos internacionales y tomar medidas verificables y decisivas para asegurar que el suelo afgano nunca más se utilice contra Pakistán ni ningún otro país”, ha reclamado dirigiéndose a Kabul.

Tensión en Oriente Próximo y mediación de Pakistán

Sharif ha abordado igualmente la escalada en Oriente Próximo tras la ofensiva iniciada en febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, lamentando que, como consecuencia, “se han perdido valiosas vidas, las economías se han resentido, rutas marítimas de vital importancia, en particular el estrecho de Hormuz, se han visto sometidas a una grave presión”.

El primer ministro ha reivindicado el papel mediador de su Gobierno, que “decidió actuar con rapidez” y “logró reunir a Washington y Teherán bajo el mismo techo en Islamabad”.

“Desde las conversaciones de Islamabad hasta el memorando de entendimiento (del pasado junio), se han tomado muchos pasos históricos para poner fin a este conflicto grave”, ha destacado, agradeciendo al jefe de la Defensa paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, y al viceprimer ministro y ministro de Exteriores, Ishaq Dar, por su implicación.

El dirigente ha alertado de “un peligroso repunte de las hostilidades” en la región y ha pedido que “en medio del estruendo de los misiles, los drones y los disparos, la voz de la diplomacia debe resonar con aún más fuerza”.

Ha defendido, además, que los estrechos de Ormuz y de Bab el Mandeb “deben permanecer abiertos, conectando a los países (...) portando la promesa de la prosperidad y no los peligros de la guerra” y ha condenado los ataques perpetrados en las últimas semanas por los rebeldes hutíes de Yemen contra territorio saudí, expresando su respaldo a Arabia Saudí.

“Los ataques a La Meca han indignado a todos los musulmanes de todo el mundo”, ha afirmado, subrayando que se trata de “una línea roja que jamás debe cruzarse”.

En este sentido, ha reafirmado el compromiso de Pakistán con el Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca, suscrito con Arabia Saudí y Turquía, y ha reiterado que dicha alianza “no se dirige contra ningún país”.