El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha sostenido este miércoles que la "conducta" de Estados Unidos como país organizador del Mundial de Fútbol encaja con su "política exterior", que, según Teherán, se caracteriza por "infringir las normas" y "hacer trampas". Sus palabras llegan tras la reciente controversia por la retirada de una tarjeta roja a un futbolista estadounidense por decisión de la FIFA y por el trato recibido por la selección iraní durante el campeonato.
"La conducta del Gobierno estadounidense como anfitrión del Mundial sigue su habitual política exterior: infringir las normas, intimidar a sus rivales, crear obstáculos y hacer trampas. Este es su manual de estrategias de MAGA", ha señalado, en referencia a 'Make America Great Again', eslógan del movimiento político del presidente estadounidense, Donald Trump.
"Irán rechaza esos juegos. Defendemos firmemente nuestros derechos", ha destacado el mandatario en un mensaje en redes sociales, difundido pocas horas después de que Estados Unidos ejecutara bombardeos contra el sur del país alegando que actuaba en respuesta a ataques contra buques en el estrecho de Ormuz y en coherencia con las críticas de Teherán a las actuaciones de Washington durante el Mundial.
La selección iraní estableció su cuartel general en Tijuana, México, y solo pudo entrar en territorio estadounidense un día antes de sus dos primeros encuentros y dos días antes del último. Tras cada choque tuvo que abandonar de inmediato Estados Unidos, que además rechazó conceder visados a varios integrantes del cuerpo técnico.
El combinado nacional de Irán quedó fuera del torneo tras encadenar tres empates en la fase de grupos frente a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto. Finalizó tercero del Grupo G y no logró situarse entre los ocho mejores terceros por diferencia de goles, lo que determinó su eliminación del Mundial de Fútbol antes del inicio de las rondas eliminatorias.