Las autoridades del Reino Unido han dejado este viernes en libertad bajo fianza a los dos ciudadanos letones arrestados el día anterior por el allanamiento y los daños causados en la base militar de Molesworth. El incidente, ocurrido en la noche del miércoles, está siendo analizado por la unidad antiterrorista de la Policía.
Los dos hombres, de 36 y 32 años y residentes en territorio británico, han sido excarcelados bajo fianza pero “con condiciones estrictas, mientras” los agentes continúan con la investigación, según ha señalado la Policía Metropolitana en un comunicado, en el que no se han facilitado más datos.
En un primer momento, ambos fueron arrestados como sospechosos de “allanamiento de un recinto prohibido y de daños a la propiedad”, aunque posteriormente se les vinculó con un posible delito por “entrar en un lugar prohibido con fines perjudiciales para Reino Unido”, razón por la que el caso ha pasado a manos de la Unidad Antiterrorista.
Paralelamente, las fuerzas de seguridad británicas mantienen abiertas las pesquisas sobre un primer episodio calificado como “terrorista”, registrado el pasado 27 de septiembre en las inmediaciones de una base de la Real Fuerza Aérea (RAF) en Gloucesterhire. Por ese suceso se ha detenido hasta ahora a seis personas, todas ellas ya puestas en libertad.
La responsable de la Unidad Antiterrorista de la Policía de Londres, Helen Flanagan, ha rechazado que exista relación entre ambos casos: “Somos muy conscientes del reciente aumento del interés y la preocupación en torno a las instalaciones militares, pero hasta el momento nada de lo que hemos averiguado en nuestra investigación sugiere que este incidente esté relacionado con los sucesos ocurridos la semana pasada en la base de la RAF en Fairford”.
Los dos ciudadanos letones fueron interceptados “dentro del perímetro” de una base de la RAF en Cambridgeshire, después de que agentes de la zona localizaran un vehículo abandonado en las cercanías.
A raíz de este hallazgo, se llevaron a cabo nuevos registros junto con la Policía del Ministerio de Defensa (MDP), hasta descubrir una “pequeña brecha en la valla perimetral”, lo que permitió ubicar y detener a los sospechosos.