Brasil vota este domingo 4 de octubre con dos apellidos conocidos dominando la carrera presidencial. Por un lado está Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, que busca un cuarto mandato no consecutivo; por otro, Flávio Bolsonaro, el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, que afronta por primera vez una elección presidencial después de más de dos décadas en la política de Río de Janeiro. El Tribunal Superior Electoral validó oficialmente su candidatura por el Partido Liberal (PL), con el diputado Alfredo Gaspar como aspirante a la Vicepresidencia.
Su apellido es inevitablemente una parte central de la campaña. Jair Bolsonaro lo eligió a finales de 2025 como heredero político para estas elecciones después de quedar fuera de la carrera presidencial, y Flávio ha utilizado durante toda la campaña la imagen y el legado de su padre. El expresidente fue condenado por la trama para revertir el resultado de las elecciones de 2022 y actualmente se encuentra bajo arresto domiciliario. Flávio ha situado la situación judicial de su familia entre los asuntos centrales de su discurso.
De diputado regional con 21 años a candidato presidencial
Flávio Nantes Bolsonaro nació el 30 de abril de 1981 en Resende, en el estado de Río de Janeiro. Es licenciado en Derecho, cuenta con formación en políticas públicas y emprendimiento y también ha desarrollado actividad empresarial. Entró muy joven en política: en 2003, con apenas 21 años, consiguió un escaño en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro y permaneció allí durante cuatro mandatos consecutivos, hasta comienzos de 2019.
Durante esos 16 años construyó buena parte de su perfil político alrededor de la seguridad pública, las fuerzas policiales y el sistema penitenciario. Según un análisis de Folha de S.Paulo, 145 de sus 214 intervenciones en la Asamblea estuvieron relacionadas con la seguridad. En 2016 probó por primera vez una elección ejecutiva al presentarse a la Alcaldía de Río de Janeiro: terminó cuarto, con alrededor de 424.000 votos y un 14% de los sufragios.
Dos años después dio el salto nacional. En las elecciones de 2018, las mismas que llevaron a Jair Bolsonaro a la Presidencia, Flávio fue elegido senador por Río de Janeiro con 4,38 millones de votos. Su mandato comenzó en 2019 y termina en 2027. En el Senado mantuvo la seguridad como uno de sus grandes ejes y ha promovido propuestas para endurecer penas, reducir la mayoría de edad penal y restringir beneficios penitenciarios; en 2025 asumió además la presidencia de la Comisión de Seguridad Pública.
El hijo que actuó como interlocutor del Gobierno Bolsonaro
Su papel durante la Presidencia de su padre fue mucho más amplio que el correspondiente a un senador cualquiera. Flávio se convirtió en uno de los interlocutores políticos informales de Jair Bolsonaro en el Congreso, participó en reuniones con miembros del Gobierno y trasladó al entonces presidente reivindicaciones de empresarios y aliados parlamentarios. Su influencia llegó a provocar que algunos compañeros del Senado lo describieran informalmente como "senador-ministro".
Dentro de una familia con varios miembros dedicados a la política, Flávio ha tratado de construir además una imagen diferenciada. Reuters señala que durante la campaña se ha presentado como un Bolsonaro "más centrado", intentando suavizar parte del estilo que caracterizó a su padre sin romper con las principales referencias ideológicas del bolsonarismo. Su candidatura combina valores conservadores, una política dura frente al crimen y propuestas económicas favorables a una menor intervención del Estado.
Qué propone frente a Lula
El programa registrado ante el Tribunal Superior Electoral coloca entre sus prioridades el combate a la delincuencia, la reducción del tamaño de la Administración y una política económica más liberal. Flávio Bolsonaro ha defendido rebajas fiscales, privatizaciones y un ajuste de las cuentas públicas, además de propuestas como reducir la edad de responsabilidad penal a los 16 años, ampliar la capacidad penitenciaria y digitalizar servicios públicos. También plantea cambios institucionales, incluido el final de la reelección presidencial.
Su propuesta contrasta con la de Lula, que concurre por el Partido de los Trabajadores defendiendo la continuidad de un modelo con una mayor presencia del Estado, políticas sociales y programas de reducción de la desigualdad. La disputa reproduce así en buena medida el enfrentamiento político que ha marcado Brasil durante la última década, pero con Flávio ocupando ahora el espacio que perteneció electoralmente a su padre.
El candidato del PL también ha buscado conexiones con dirigentes conservadores internacionales. Se ha reunido con Donald Trump y ha recibido apoyo público de figuras como el presidente argentino, Javier Milei, que viajó a Brasil en julio para participar en el lanzamiento de su candidatura. Reuters sitúa esa estrategia dentro del intento de vincular al bolsonarismo con otras fuerzas conservadoras de América.
Las investigaciones que han acompañado su carrera
La trayectoria de Flávio Bolsonaro también ha estado marcada por varias investigaciones. La más conocida durante sus años como diputado regional fue el caso de las llamadas "rachadinhas", una práctica consistente supuestamente en que empleados de gabinetes públicos devuelvan parte de sus salarios a quienes controlan esas oficinas. El Ministerio Público de Río de Janeiro denunció en 2020 al senador y señaló a su antiguo asesor Fabrício Queiroz como supuesto operador del esquema. Bolsonaro negó las acusaciones.
Parte de las pruebas fueron posteriormente invalidadas por decisiones del Superior Tribunal de Justicia y del Supremo Tribunal Federal, y el Tribunal de Justicia de Río archivó la denuncia en 2022. Por tanto, aquel procedimiento no terminó en una condena contra Flávio Bolsonaro.
En 2026 ha aparecido un nuevo frente relacionado con "Dark Horse", una película sobre Jair Bolsonaro. La Policía Federal abrió una investigación por posibles delitos de corrupción, blanqueo y salida ilícita de capitales después de conocerse contactos entre Flávio y el banquero Daniel Vorcaro para financiar el proyecto. Reuters informó de documentos que contemplaban transferencias millonarias relacionadas con la producción. Flávio reconoce que buscó financiación privada para la película, pero niega cualquier irregularidad y sostiene que no hubo contraprestaciones políticas. La investigación continúa abierta, por lo que no existe una condena en este asunto.
La sombra de las milicias de Río
Otra cuestión recurrente en su trayectoria han sido sus relaciones pasadas con determinadas figuras de las fuerzas de seguridad de Río posteriormente vinculadas por los investigadores a milicias. En 2003 presentó una moción de reconocimiento al ex policía militar Adriano da Nóbrega, posteriormente señalado por el Ministerio Público como miembro de una milicia y muerto durante una operación policial en 2020. Flávio también empleó en su gabinete a la madre y a la entonces esposa de Nóbrega.
El senador ha explicado que durante sus años como diputado era habitual que reconociera públicamente a miembros de las fuerzas de seguridad y ha rechazado que esas relaciones demuestren vínculos propios con organizaciones criminales. Estos episodios forman parte, no obstante, de las controversias que han acompañado su trayectoria política en Río de Janeiro.
Un Bolsonaro para mantener vivo el bolsonarismo
La candidatura no fue la primera opción de todos los partidos de la derecha brasileña. Durante meses hubo sectores económicos y conservadores que preferían al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, como alternativa a Lula. Finalmente, Jair Bolsonaro señaló públicamente a su primogénito y el PL cerró filas alrededor de su candidatura, mientras otros partidos de centroderecha y derecha optaron por presentar candidatos propios o mantenerse al margen de su coalición.
Flávio tampoco logró incorporar a un dirigente de otro gran partido como candidato a vicepresidente y terminó formando una candidatura íntegramente del PL con Alfredo Gaspar. Aun así, su campaña fue ganando terreno hasta convertirlo en el principal adversario de Lula en las encuestas de las últimas semanas.
Lula y Flávio llegan muy cerca a la votación
El último Datafolha publicado este sábado, realizado entre los días 2 y 3 de octubre entre 4.006 electores, situó a Lula con el 45% de los votos válidos y a Flávio Bolsonaro con el 42%. El instituto considera que ambos se encuentran en situación de empate técnico teniendo en cuenta el margen de error. Las encuestas reflejan únicamente la intención de voto en el momento en que se realizan y no anticipan el resultado de las urnas.
Para ganar este domingo en primera vuelta es necesario obtener más del 50% de los votos válidos. Si ningún candidato supera ese umbral, los dos más votados pasarán a una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.
Flávio Bolsonaro llega así a los 45 años al mayor desafío de su carrera política. Es abogado, senador, exdiputado regional y, sobre todo, el heredero político elegido por Jair Bolsonaro para intentar devolver al PL al Palacio del Planalto. Su candidatura conserva buena parte de las ideas y símbolos de su padre, aunque intenta presentarlos con un estilo diferente. Este domingo las urnas medirán por primera vez cuánto apoyo mantiene ese proyecto cuando el nombre de Bolsonaro en la papeleta ya no es Jair, sino Flávio.