Las milicias proiraníes conocidas como Resistencia Islámica en Irak han anunciado este jueves que ponen sobre la mesa una recompensa de diez millones de dólares (8,7 millones de euros) a cambio del asesinato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“La Resistencia Islámica en Irak anuncia la oferta de una recompensa económica de diez millones de dólares, recaudada gracias a las donaciones de sus leales miembros y firmes simpatizantes, que se otorgará a quien mate al criminal Trump”, han indicado en un comunicado difundido por el grupo armado.
Según explican, la decisión se adopta como respuesta directa a lo que consideran una “fanfarronada” del actual inquilino de la Casa Blanca al atribuirse el ataque en el que murieron el comandante de la Guardia Revolucionaria iraní Qasem Soleimani y el exresponsable de las Fuerzas de Movilización Popular iraquíes (PMF) Abu Mahdi al Muhandis, operación ejecutada a comienzos de 2020 en el Aeropuerto Internacional de Bagdad.
“La prueba más elocuente del declive moral de la Administración estadounidense es que el criminal Trump se jacte de su traición y agresión al atacar a los líderes mártires de la victoria, el comandante Qassem Soleimani y Abu Mahdi al Muhandis. Esta fanfarronada descarada no ha hecho más que aumentar la nobleza y la inmortalidad de su sangre pura, y no ha legado a su asesino más que la deshonra y la vergüenza eternas que le perseguirán a él y a su administración mientras vivan”, reza el escrito difundido por las milicias proiraníes.
El comunicado se hace público días después de la visita del primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, a la Casa Blanca, donde mantuvo un encuentro con el mandatario estadounidense. Durante esa reunión, Trump se atribuyó personalmente la autoría del ataque contra Soleimani.
“Yo lo maté. Se fue una persona muy mala. Casualmente se estaba reuniendo en el aeropuerto y una persona muy mala de Irak, que resultó ser un líder de Irak, murió en ese mismo ataque”, declaró el presidente estadounidense al referirse a la operación militar en la capital iraquí.