El Ministerio de Defensa de Rusia ha anunciado este sábado la ocupación de las localidades de Loshakovo y Komissarovo, en la región de Járkov, así como de Marievka y Gulevo, en Donetsk, y de Zelena Dibrova, en Zaporiyia, dentro de su ofensiva militar en el este de Ucrania. El departamento castrense sostiene que sus unidades están “avanzando a un alto ritmo en todas las direcciones”.
El propio Ministerio ha detallado en un comunicado que “desde el comienzo de este año han sido liberados más de 5.300 kilómetros cuadrados y más de 220 poblaciones. Solo en septiembre más de 670 kilómetros cuadrados y 27 localidades han pasado a control ruso”.
Según esta nota oficial, el Séptimo Grupo de las Fuerzas Armadas rusas lidera el avance en las regiones de Sumi y Járkov con el objetivo de “crear un cinturón e seguridad en las zonas fronterizas”. Desde el 5 de septiembre, en este sector se habrían asegurado 152 kilómetros cuadrados y nueve localidades: Berezniki, Ozernoye, Dolgenkoye, Zarubinka, Cherniakov, Shirokoye, Shevchenkovo, Oljovatka y Malaya Volchya.
En el frente de Zaporiyia, el Ministerio subraya que “la ofensiva continúa activamente” y habla de “avances” de los grupos Vostok y Dnepr, que desde principios de septiembre habrían tomado Chervonaya Krinitsa, Novopavlovka, Novoandreyevka y Rozovka.
En paralelo, el gobernador militar de la región de Odesa, Oleg Kiper, ha denunciado un ataque ruso contra infraestructuras civiles durante la pasada noche. Según su versión, el bombardeo habría provocado un incendio en un edificio de la administración y daños en los tejados de varios inmuebles residenciales, además de afectar a una escuela, un coche y un minibús, sin que por ahora se hayan registrado víctimas mortales.