Las movilizaciones en Albania protagonizadas por estudiantes y profesores universitarios han alcanzado ya su séptimo día consecutivo en Tirana, la capital, con concentraciones multitudinarias marcadas por un clima de tensión y sin señales de que vayan a remitir, después de que los manifestantes hayan desestimado el gesto del primer ministro Edi Rama, que colocó unas sillas rojas frente a su despacho con mensajes a favor del diálogo.
Este martes, las principales arterias del centro de Tirana se han llenado de nuevo de manifestantes, en su mayoría jóvenes, que reclaman la dimisión del Ejecutivo liderado por Edi Rama, denunciando el elevado coste de la vida, las carencias en las infraestructuras del sistema educativo y la corrupción que atribuyen a su Gobierno.
En un intento de acercamiento a las reivindicaciones del movimiento estudiantil, Rama dispuso siete sillas con tapicería roja en la escalinata anexa a la sede de su oficina, situada junto al bulevar donde se desarrollan las protestas, acompañadas de un cartel colocado sobre el asiento en el que se podía leer “diálogo”.
Sin embargo, la iniciativa ha sido rechazada por los congregados que, horas más tarde, retiraron las sillas y las destrozaron frente a la sede del primer ministro, en un nuevo gesto de ruptura entre la calle y el Gobierno.
Los sindicatos estudiantiles, respaldados por el profesorado, han reiterado su determinación de mantener la presión en plazas y avenidas, prometiendo permanecer movilizados “todos los días”.
Según un balance difundido por las autoridades albanesas tras la primera semana de protestas, que ha incluido incidentes graves como el incendio de la sede del Tribunal Supremo, un total de 310 personas han resultado heridas: 191 agentes de Policía, 88 manifestantes y 31 viandantes.
“Entre los casos más graves se encuentran las lesiones que han requerido intervención quirúrgica. Hasta el momento, se han realizado un total de tres intervenciones quirúrgicas”, han explicado las autoridades sanitarias en informaciones recogidas por la cadena pública RTSH.
En el ámbito judicial, un Juzgado de Primera Instancia de Tirana ha impuesto medidas cautelares a once de los detenidos en los disturbios de los últimos días, de entre más de un centenar de arrestados. Entre las medidas acordadas figuran la obligación de presentarse periódicamente ante la policía judicial y la prohibición de acercarse a menos de 100 metros de edificios de la Administración.
Paralelamente, este martes el presidente del país, Bajram Begaj, ha mantenido un encuentro en Tirana con miembros del cuerpo diplomático y con los expresidentes Bamir Topi y Rexhep Meidani, con el fin de analizar la coyuntura generada por las protestas estudiantiles.
A la reunión han asistido, entre otros, el embajador de Estados Unidos, Eric Wendt, el representante de la Unión Europea, Moreira de Sousa, y el embajador de Alemania, Karl Bergner. Durante el fin de semana, la Embajada estadounidense censuró “la violencia, los disturbios, el daño físico a otros y la destrucción de propiedades” en el marco de las protestas, instando a la ciudadanía a ejercer su derecho a manifestarse “de manera pacífica”.