El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado entrever este lunes que podría reconsiderar la tradicional posición de Washington de respaldo a la soberanía británica sobre las islas Malvinas. Se trata de un territorio sobre el que la Asamblea General de Naciones Unidas ha reconocido formalmente la existencia de un contencioso de soberanía entre Londres y Argentina.
Preguntado por la prensa en una rueda de prensa desde su despacho oficial acerca de este asunto, el mandatario estadounidense se ha limitado a señalar: “Yo siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas”. Con estas palabras, el jefe de la Casa Blanca ha evitado cerrar la puerta a un eventual giro en la postura histórica de su país.
En concreto, los periodistas han cuestionado a Trump sobre si está reconsiderando la posición de Estados Unidos respecto a las Malvinas. Hasta la fecha, el Departamento de Estado sostiene que la soberanía del archipiélago corresponde a Reino Unido, si bien coincide con Naciones Unidas en que la disputa con Argentina sigue abierta y sin resolución definitiva.
Conviene recordar que ya en abril de este mismo año la Administración estadounidense llegó a estudiar un posible cambio de criterio sobre este expediente, como forma de castigar al Gobierno británico por su negativa a respaldar a la Casa Blanca en la guerra contra Irán. Aquella posibilidad ya generó preocupación en Londres y atención en Buenos Aires.
En ese contexto, el ministro de Exteriores de Argentina, Pablo Quirno, reaccionó entonces instando a “reanudar las negociaciones bilaterales con Reino Unido” tras trascender que Washington valoraba modificar su postura. El responsable de la diplomacia argentina subrayó la necesidad de “encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía y dar fin a la situación colonial especial y particular en las que están inmersas” las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y las aguas circundantes.
Paralelamente, el presidente argentino, Javier Milei, decidió aumentar la presión política y diplomática con un mensaje contundente en sus redes sociales, en respuesta a las palabras de Quirno, en el que afirmó que “las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”. Con ello, el inquilino de la Casa Rosada reforzó la histórica reivindicación de Buenos Aires sobre el archipiélago.