El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a avivar las teorías de la conspiración sobre un supuesto plan de los demócratas para confundir a los votantes de Alaska en las elecciones legislativas del estado, y ha exigido a las autoridades electorales que proclamen vencedor a su aspirante republicano.
El escrutinio en Alaska continúa abierto y la pugna entre la demócrata Mary Peltola y el republicano Dan S. Sullivan podría resolverse por un margen de apenas unos cientos de papeletas. En este contexto, concurre además un tercer aspirante independiente, Daniel J. Sullivan, y el presidente sostiene desde hace semanas que parte de su electorado se estaría equivocando y marcando el nombre de este último.
Hasta el momento, ningún tribunal ha dado la razón a las reclamaciones presentadas ante el Departamento de Justicia, y los demócratas han logrado una amplia ventaja en las legislativas. Aun así, un escaño adicional en Alaska facilitaría la aprobación de leyes con apoyo de ambos partidos.
Los demócratas suman ya 55 escaños confirmados. Con 56, si se hicieran con el de Alaska, solo precisarían el apoyo de cuatro senadores republicanos moderados para esquivar la figura del filibustero, que se ha convertido en un serio obstáculo para su agenda legislativa en la cámara alta.
En este escenario, Trump ha reiterado que “los totales de voto del falso Dan Sullivan deberían ir al verdadero Dan Sullivan” para “dar por zanjadas las elecciones”. “Victoria fácil. No hay solución justa”, ha remachado el mandatario.
La estrechez del recuento en Alaska ilustra la tensión del proceso: con el 70% de los votos escrutados, Peltola aventaja al republicano Sullivan por apenas 600 sufragios. Aunque varios modelos de proyección apuntan a una victoria final de la candidata demócrata, ninguna estimación se atreve todavía a dar su triunfo por seguro.