El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha manifestado este viernes que no tiene intención de presenciar la retransmisión de la ejecución de Nidal Hasan, el psiquiatra militar que asesinó a tiros a 13 personas en la base de Fort Hood (Texas) en 2009. El fusilamiento del condenado está programado para el próximo 3 de diciembre y se prevé que pueda emitirse en directo.
“Sea cual sea la polémica sobre el método de ejecución, espero que la gente no olvide que se trata de un tipo que asesinó brutalmente a mucha gente inocente. Dicho esto, si se retransmite todo en directo, yo no lo voy a ver”, ha declarado ante los medios en la localidad de Lima, en el estado de Ohio.
Al ser interrogado sobre la decisión del jefe del Pentágono, Pete Hegseth, de difundir la ejecución de Hasan y sobre las menciones reiteradas de este a su fe cristiana --Vance se convirtió al catolicismo en 2019--, el vicepresidente se ha limitado a responder que no ha escuchado directamente las afirmaciones del secretario de Defensa y que desconoce si “eso va a ocurrir realmente”.
“Ya veremos qué pasa (...) A las personas a las que se suponía que debía tratar, los soldados del Ejército a los que se suponía que debía tratar por enfermedades mentales y otros problemas, los aprovechó en su momento de mayor vulnerabilidad y los acribilló a balazos en sus propios hogares”, ha añadido, recordando el impacto del ataque en la comunidad militar.
Vance ha insistido en subrayar la gravedad del atentado cometido por Hasan y en centrar el debate público en las víctimas del tiroteo. “Lo que intento recordar a la gente es que se trata de un tipo que cometió, en mi opinión, el peor atentado terrorista, aparte del 11-S”, ha concluido.