Una manifestación antifascista ha recorrido este viernes por la tarde las calles de Barcelona para protestar contra el acto de Vox encabezado por Santiago Abascal e Ignacio Garriga en la plaza de la Marina, en el distrito de Sants-Montjuïc. Un amplio dispositivo de los Mossos d'Esquadra ha impedido que la marcha alcanzara el lugar de celebración del mitin.
La protesta ha comenzado en la plaza Ildefons Cerdà alrededor de las 18.00 horas y, media hora después, los participantes han avanzado en dirección a la convocatoria de Vox al grito de consignas como “Fora Vox dels nostres barris” y detrás de una pancarta con el lema “Ni Aliança, ni Núcleo, ni Vox”.
La Brigada Mòbil (BRIMO) ha desplegado furgones y agentes para cerrar los accesos a la plaza de la Marina y mantener separadas ambas convocatorias. El cordón ha impedido finalmente que la marcha llegara hasta el acto protagonizado por Abascal y Garriga.
Tensión también en las inmediaciones del acto de Vox
La tensión no se ha limitado a la marcha antifascista. Vecinos de la zona han mostrado una bandera del pueblo gitano desde una vivienda y han hecho sonar canciones como Els Segadors mientras se desarrollaba el acto.
Algunos asistentes al mitin de Vox han lanzado piedras contra el domicilio y huevos contra la fachada. Los Mossos han intervenido para contener a un hombre que se encaraba con estas personas y también han frenado a otro individuo que se enfrentó con miembros de la prensa que cubrían la convocatoria.
Estos episodios se han producido mientras el dispositivo policial mantenía alejada de la plaza a la manifestación antifascista. Las informaciones disponibles a esta hora no ofrecen todavía un balance definitivo de posibles detenidos o heridos.
Abascal cierra en Barcelona su gira por Cataluña
El acto de este viernes no era una convocatoria aislada. Barcelona ha sido la última parada de la gira de Abascal por Cataluña, después de pasar por Lleida y Tarragona, acompañado por el secretario general de Vox y líder del partido en Cataluña, Ignacio Garriga. La formación ha utilizado el recorrido para trasladar su discurso sobre inmigración, seguridad, vivienda y servicios públicos y reforzar su presencia política en Cataluña. El jueves, desde Lleida, Abascal ya había vinculado esos asuntos con la inmigración dentro del diagnóstico político defendido por Vox.
La convocatoria barcelonesa estaba fijada para las 19.00 horas en la plaza de la Marina de Sants, después de que Vox tuviera que modificar el emplazamiento inicialmente previsto.
Abascal ha aprovechado su intervención para defender que las posiciones de Vox deben sostenerse con la misma intensidad “en Ceuta, en Cataluña y en Madrid” y ha trazado un paralelismo entre la situación actual de la ciudad autónoma y el desafío independentista catalán de hace casi una década.
“Si algunos en aquel momento decíamos que el corazón de España estaba en Cataluña, hoy el corazón de España está en Ceuta”, ha afirmado el presidente de Vox durante su discurso.
Abascal lleva la crisis de Ceuta al mitin de Barcelona
Ceuta ha ocupado así un espacio destacado de la intervención. Abascal ha asegurado que los ceutíes no pueden salir “en libertad” a sus calles y ha mencionado violaciones, saqueos de comercios y ataques a militares, antes de acusar directamente a Marruecos de amenazar la integridad territorial española.
El dirigente de Vox ha sostenido además que Marruecos “promueve una guerra híbrida contra nuestro pueblo y contra la integridad de España” y ha cargado contra Pedro Sánchez por su respuesta a Rabat. Son acusaciones políticas de Vox; Marruecos ha rechazado durante la crisis ser responsable de las entradas masivas en Ceuta.
Las palabras de Abascal prolongan el discurso que el líder de Vox había mantenido horas antes en Tarragona. Allí calificó de “absolutamente dantescas” las imágenes del traslado de migrantes desde las playas de Benítez y El Trampolín hasta el nuevo recurso del puerto de Ceuta.
Más tarde, al compartir imágenes de migrantes corriendo durante el operativo, afirmó en sus redes sociales: “Así es como deberían irse: corriendo. Y cuanto antes”. Vox viene reclamando la expulsión de las personas que entraron irregularmente durante la crisis de finales de julio, incluidos los menores.