El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha dado este sábado el pistoletazo de salida a la precampaña de las generales del 29 de noviembre, reclamando la movilización del electorado progresista para revalidar el poder y advirtiendo a la ciudadanía de los “recortes disfrazados de sacrificios” que atribuye al PP.
“Tenemos que movilizarnos, tenemos que votar, tenemos que ganar y tenemos que gobernar después del 29 de noviembre”, ha proclamado ante las 3.000 personas que han llenado el mitin celebrado en Fuenlabrada, inmediatamente después del Comité Federal que ha ratificado las listas al Congreso y al Senado y le ha confirmado como candidato a la Presidencia por unanimidad.
El acto, de fuerte carga emocional, ha contado con la presencia de su esposa, Begoña Gómez, pendiente de juicio por delitos de presunta corrupción, y ha servido a los socialistas para tratar de reanimar a su militancia ante unas encuestas que les sitúan lejos de la mayoría suficiente para seguir gobernando.
Sánchez ha tenido gestos de afecto hacia su mujer y ambos se han fundido en abrazos y besos sobre el escenario, provocando una larga ovación. El presidente también se ha animado a bailar, al igual que el ministro Óscar Puente y la vicesecretaria general, María Jesús Montero, en un intento de insuflar ánimo y entusiasmo a las bases.
En su discurso, el líder del PSOE ha esbozado los ejes que marcarán la campaña hasta las urnas: la defensa del sistema público de pensiones frente a las “privatizaciones” que, según denuncia, impulsaría Alberto Núñez Feijóo si llega a La Moncloa, y la vivienda como principal batalla de la generación joven.
En las primeras filas se han situado buena parte de los miembros del Ejecutivo, incluidos los vicepresidentes Carlos Cuerpo y Sara Aagese, que no figuran en las candidaturas, así como el jefe de Gabinete, Diego Rubio, y los barones territoriales del partido, con la única ausencia de Emiliano García Page, que decidió no asistir al considerar que el Comité Federal se había convertido en un mitin sin posibilidad de intervenir.
Alarma ante la “ola reaccionaria” y defensa de las pensiones
Sánchez ha alertado contra la “ola reaccionaria”, mientras en las pantallas se proyectaban imágenes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, del gobierno israelí de Benjamin Netanyahu y del presidente de Argentina, Javier Milei, que han sido recibidos con abucheos por el público. “Están aquí, en España, en Europa en Estados Unidos y hay que frenarlos”, ha sentenciado.
“Son los recortes de siempre”, ha avisado antes de cargar contra la derecha. “Si les gustan las motosierras, al aserradero, pero las pensiones no se tocan”, ha remachado. También ha advertido a Feijóo y al líder de Vox, Santiago Abascal, de que las pensiones “no son un cheque regalo” sino una conquista social, y ha exigido “respeto” hacia las personas mayores.
Asimismo, se ha mofado de Feijóo por unas recientes declaraciones en las que pedía el voto a los “currantes” y ha señalado que es “todo un personaje”. “Acto seguido dice que no lo va a pedir a los jetas y se señala a sí mismo”, ha ironizado entre risas.
El dirigente socialista ha subrayado que las próximas elecciones son “las más importantes” porque en ellas se decide el rumbo del país para los próximos cuatro años: o bien reducir las brechas sociales y territoriales o bien seguir ampliándolas.
Apelación a “la fuerza de la gente” y foco en vivienda
Pese a que la mayoría de los sondeos les resultan desfavorables, Sánchez se ha mostrado convencido de que obtendrán la victoria “con una mayoría mucho más amplia” que en las generales “de 2019 y 2023” y ha apelado a “la fuerza de la gente”, lema de esta precampaña, recordando la movilización en las calles tras la crisis financiera para exigir la revalorización de las pensiones que el PP “congeló” y, ahora, para reclamar soluciones al problema de la vivienda.
Sobre las pagas de jubilación, ha acusado al PP de intentar enfrentar a jóvenes y mayores cuestionando la sostenibilidad futura del sistema, y ha reivindicado las medidas de su Gobierno, que, según ha defendido, han permitido elevar la hucha de las pensiones hasta los 20.000 millones de euros.
En esta línea, ha instado a la oposición —“si tan preocupados están por las pensiones”— a que presione a la patronal para que se siente a negociar con los sindicatos y acuerde subidas salariales para la clase media y trabajadora.
En cuanto a la vivienda, y con la acampada en la Puerta del Sol de Madrid que ya supera los 20 días como telón de fondo, ha recalcado que se ha convertido en la gran causa de la generación actual, comparándola con la lucha por las libertades durante el franquismo o con la construcción del Estado del Bienestar en la Transición.