El Consell Nacional de Convergents, reunido este sábado en Castellolí (Barcelona), ha decidido presentarse a las elecciones generales siempre que logre recabar en los próximos 10 días las firmas exigidas en los territorios que determine su Secretariat Permanent.
Esta resolución se adopta después de que este viernes se hiciera público que Junts per Catalunya y la formación no habían cerrado un pacto para concurrir de forma conjunta a los comicios estatales, según ha señalado Convergents en un comunicado.
Como resultado de este desacuerdo de cara al 29N, el partido ha dado por terminado el acuerdo nacional que mantenía con Junts para las elecciones municipales de 2027, en el que se contemplaban candidaturas conjuntas en alrededor de sesenta municipios.
Pese a ello, la formación ha aclarado que esta ruptura "no impide que, en el ámbito local, los equipos locales de Convergents puedan llegar a acuerdos con Junts donde lo consideren oportuno".
Conversaciones "fallidas" entre Convergents y Junts
Las negociaciones entre el presidente de Convergents, Germà Gordó, y el secretario general de Junts, Jordi Turull, se dieron por "fallidas definitivamente" este viernes, lo que deja un margen muy limitado para poder cumplir con los requisitos legales.
Desde el partido reconocen que contar con tan pocos días "dificulta la presentación de candidaturas", aunque insisten en su intención de estar en las urnas y aseguran que no tendrán inconvenientes para completar las listas.
Programa de Convergents para las municipales
En la misma reunión, el órgano de dirección de la formación ha dado luz verde al programa electoral para las elecciones municipales del próximo año, elaborado por la responsable de Política Municipal, y que funcionará como base para las propuestas locales en el conjunto del territorio.
Gordó ha reivindicado el posicionamiento ideológico del partido, subrayando que se sitúan en el "centro del catalanismo, defendiendo un país de orden, próspero y bien gobernado", y ha recalcado igualmente que se consideran los continuadores de la antigua Convergència.