La visita de los Reyes, don Felipe y doña Letizia, a Ceuta este martes se celebra sin que Marruecos haya anunciado, por el momento, medidas diplomáticas como las que adoptó en noviembre de 2007. Entonces, Rabat llamó a consultas a su embajador en Madrid y Mohamed VI condenó públicamente el viaje de don Juan Carlos y doña Sofía a las dos ciudades autónomas.
La respuesta oficial contrasta con el rechazo expresado por colectivos marroquíes, que han convocado protestas contra el desplazamiento. Marruecos mantiene sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla, pero hasta ahora no consta que su Gobierno haya presentado una protesta formal comparable a la de hace 19 años.
Los Reyes iniciarán su agenda institucional en el Ayuntamiento de Ceuta, donde serán recibidos por el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. Después visitarán el Colegio Vicente Aleixandre y el cementerio musulmán de Sidi Embarek, donde rendirán homenaje a las personas fallecidas durante los intentos de entrada desde Marruecos el pasado julio. La jornada concluirá con un encuentro con representantes de la sociedad civil en el Parador de Ceuta.
En 2007, Rabat retiró a su embajador antes de la llegada de los Reyes
El 2 de noviembre de 2007, Marruecos llamó a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman, por tiempo indefinido. La decisión llegó tres días antes de la visita de don Juan Carlos y doña Sofía a Ceuta y Melilla y fue anunciada por el Ministerio de Exteriores marroquí, que calificó el viaje de "lamentable" y sostuvo que ambas ciudades eran territorios ocupados.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero mantuvo el desplazamiento, que se celebró los días 5 y 6 de noviembre. Marruecos respondió suspendiendo la convocatoria de próximas reuniones bilaterales de alto nivel y, una vez concluida la visita, Mohamed VI difundió una condena pública en la que advirtió de posibles consecuencias para las relaciones entre ambos países.
El monarca marroquí acusó entonces al Ejecutivo español de incumplir el espíritu del Tratado de Amistad de 1991. España rechazó las críticas y defendió la normalidad de la visita de los Reyes a dos ciudades bajo soberanía española.
El Sáhara y las relaciones con Marruecos desde 2022
La relación entre España y Marruecos dio un giro en marzo de 2022, cuando Pedro Sánchez trasladó a Mohamed VI su respaldo al plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental como la propuesta "más seria, creíble y realista" para resolver el conflicto. La decisión permitió superar el enfrentamiento diplomático del año anterior y abrió una etapa de mayor cooperación entre ambos gobiernos.
El acercamiento quedó plasmado en la declaración conjunta de abril de 2022, que incluyó compromisos sobre cooperación migratoria, seguridad y relaciones comerciales. También contempló la normalización de la circulación de personas y mercancías en las fronteras de Ceuta y Melilla, incluida la apertura de una aduana comercial en Ceuta y la recuperación de la actividad aduanera en Melilla.
El acuerdo, sin embargo, no modificó las posiciones de ambos países sobre la soberanía de las ciudades autónomas. España considera que Ceuta y Melilla forman parte de su territorio nacional y que su soberanía no está sujeta a negociación. Marruecos mantiene sus reivindicaciones territoriales, aunque estas no impidieron que ambos gobiernos recuperaran sus contactos y reforzaran la cooperación bilateral.