Más Madrid ha movido ficha este domingo en la negociación del Frente Amplio para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. La formación ha propuesto que el diputado autonómico y portavoz adjunto en la Asamblea de Madrid Emilio Delgado encabece la candidatura al Congreso por la circunscripción madrileña y que la ministra de Sanidad y líder del partido, Mónica García, ocupe el segundo puesto. El planteamiento supone un cambio respecto a la propuesta lanzada apenas unos días antes, cuando García aparecía como cabeza de lista en Madrid.
"Más Madrid propone un acuerdo en el que en la circunscripción de Madrid se presente como cabeza de lista Emilio Delgado seguido de Mónica García, con la integración de Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Podemos, en el caso de que este último decida integrarse en el Frente Amplio", ha señalado el partido a través de sus redes sociales. La formación presenta el movimiento como una "propuesta de integración" destinada a desbloquear unas conversaciones que continúan abiertas entre los distintos partidos del espacio político.
Más Madrid mantiene su apuesta por liderar la lista de Madrid
El cambio de orden no implica que Más Madrid renuncie a controlar los primeros puestos de la papeleta madrileña. La propuesta mantiene las dos primeras posiciones para dirigentes de la formación, con Delgado como número uno y García como número dos, mientras plantea incorporar posteriormente a representantes de Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Podemos si el partido de Ione Belarra termina participando en la alianza. Más Madrid también apuesta por integrar en la candidatura a Eduardo Rubiño y Tesh Sidi, ambos vinculados a la formación madrileña.
La decisión devuelve además protagonismo a Emilio Delgado, que durante los últimos meses ha mantenido diferencias internas con la dirección del partido. García y Delgado ya habían protagonizado una disputa por el reparto de candidaturas entre las elecciones autonómicas y las generales, que terminó con un acuerdo interno por el que la ministra quedaba vinculada a la candidatura regional mientras Delgado se perfilaba para dar el salto al Congreso. La convocatoria anticipada de las generales y la construcción del Frente Amplio han vuelto a modificar ahora ese esquema.
Ada Colau seguiría como referencia estatal
La propuesta de Madrid encaja con el planteamiento que Más Madrid hizo público esta misma semana para que Ada Colau sea la candidata del Frente Amplio a la Presidencia del Gobierno y encabece la papeleta por Barcelona. La exalcaldesa ha mostrado su disposición a asumir ese papel siempre que la coalición amplíe su perímetro e incorpore a más fuerzas, entre ellas Podemos.
Ese diseño permitiría repartir las principales referencias territoriales: Colau encabezaría Barcelona, mientras Delgado y García ocuparían los primeros puestos en Madrid. Sin embargo, el acuerdo sigue sin estar cerrado. Comuns y Movimiento Sumar han reclamado que las candidaturas formen parte de una negociación global, mientras Podemos continúa defendiendo unas primarias conjuntas y ha situado a Irene Montero como su aspirante. Izquierda Unida, por su parte, ha mostrado buena disposición hacia la candidatura de Colau, aunque también ha reclamado que las decisiones se adopten mediante un acuerdo compartido.
Una propuesta para desbloquear las negociaciones
Más Madrid reconoce expresamente que su planteamiento busca sacar las conversaciones de la situación de bloqueo. La composición de las listas se ha convertido en uno de los principales obstáculos para cerrar definitivamente la candidatura conjunta de la izquierda alternativa al PSOE, junto con el liderazgo estatal y el encaje de Podemos. La formación madrileña insiste en que su objetivo es construir una candidatura amplia y confederal, con presencia diferenciada de las distintas organizaciones.
El calendario añade presión. Los partidos tienen que cerrar en los próximos días los términos definitivos de la coalición y avanzar rápidamente en unas listas para unas generales convocadas para el 29 de noviembre. La propuesta de Delgado como número uno por Madrid y García como número dos supone, por tanto, una nueva pieza en una negociación todavía abierta y que deberá resolver tanto el reparto territorial como la presencia final de Podemos dentro del Frente Amplio.