El exministro Óscar Puente continuará apareciendo como primero en la candidatura del PSOE al Congreso por Valladolid, a pesar de haber renunciado a concurrir como candidato. No obstante, si un votante decide tachar su nombre en la papeleta, el sufragio no será considerado nulo, de acuerdo con la resolución de la Junta Electoral Provincial.
A petición del PSOE, el órgano electoral acepta la renuncia de Óscar Puente a presentarse a las elecciones del 29 de noviembre, pero rechaza retirar su nombre de las papeletas, ya que la dimisión se produjo una vez que la lista ya había sido proclamada oficialmente.
Tal y como tiene establecido la Junta Electoral Central, una vez proclamada, la candidatura no puede modificarse y, si un aspirante renuncia con posterioridad, no procede imprimir nuevas papeletas. De este modo, la salida de Puente se entiende cubierta por los siguientes integrantes de la lista y la ministra de Igualdad, Ana Redondo, que figuraba como 'número dos', pasará a ser considerada la nueva cabeza de lista.
Este planteamiento se apoya en “la idea de que para la elecciones al Congreso no se votan nombres sino listas de nombres, y los escaños obtenidos se adjudican globalmente a las listas y su reparto se efectúa por orden de colocación”.
Ahora bien, si un ciudadano opta por tachar el nombre de Puente en su papeleta, la Junta Electoral Provincial dispone que se comunique a las presidencias de las mesas que ese sufragio no debe computarse como voto nulo, al entender que dicha tachadura “se limita a adecuar la papeleta a la realidad de la candidatura en el momento de la votación, resultando en todo caso incuestionable el sentido del voto”.