El portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, ha reclamado este jueves a su formación que deje atrás el “triunfalismo endogámico e infantil” y se ponga a trabajar para hacer frente al avance de Aliança Catalana. Sus palabras llegan tras la última encuesta electoral del Centro d'Estudis de Opinió (CEO) de la Generalitat, que coloca a ambos partidos en una segunda posición prácticamente empatada en número de escaños.
De acuerdo con este sondeo, el PSC se impondría en las próximas elecciones catalanas con entre 36 y 38 diputados, mientras que ERC obtendría entre 24 y 26, prácticamente a la misma altura que Alliança Catalana, a la que se le atribuyen entre 23 y 25 escaños. La lista independentista encabezada por Silvia Orriols superaría así a Junts, que se quedaría con una horquilla de 16 a 18 representantes en el Parlament. Por detrás aparecerían PP y Vox, empatados en la quinta plaza con entre 12 y 13 escaños, y, ya en último lugar, Comuns y la CUP, con entre cuatro y cinco diputados cada uno.
Para Rufián, el hecho de que Aliança Catalana pueda convertirse en la segunda fuerza política en Cataluña supone una “vergüenza nacional”, una posibilidad que, a su entender, debería empujar a los partidos “normales” a movilizarse para combatir su mensaje. “Empezando por mi partido”, ha subrayado en un comentario publicado en su perfil de ‘X’ y recogido por Europa Press.
El dirigente de ERC considera que afrontar este escenario tendría que ser “lo único relevante” en la agenda política, y que cualquier otro enfoque “es triunfalismo endogámico e infantil”. “Nada que celebrar y mucho que trabajar”, ha remachado el diputado catalán, que en los últimos tiempos viene defendiendo la conveniencia de articular un frente de izquierdas soberanistas a escala estatal.