La nueva normativa que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez sobre centros de datos y que pretende aprobar antes del 29N tiene agitado al sector y un nuevo elemento turba aún más el escenario. Según ha podido saber DEMÓCRATA, la Comisión Europea ha enviado una comunicación al Ejecutivo español para que valore si el proyecto de real decreto (PRD) que regulará la sostenibilidad de los centros de datos debe notificarse a Bruselas a través del procedimiento TRIS, previsto en la normativa comunitaria para los proyectos de reglamentaciones técnicas.
Esta intervención se produce en plena recta final de la tramitación de una norma sobre la que DEMÓCRATA ya desveló su contenido y que dará un paso fundamental este jueves 5 de noviembre, día en que el Consejo de Estado emitirá su dictamen.
Un dictamen que, según fuentes consultadas por este medio, incluirá “bastantes esenciales”, es decir, peros jurídicos y técnicos al proyecto de real decreto urdido por Moncloa.
La Comisión Europea se ha puesto en contacto con las autoridades españolas a raíz de las comunicaciones recibidas sobre esta cuestión y les ha recordado las obligaciones establecidas en el artículo 5.1 de la Directiva (UE) 2015/1535. Este precepto regula el procedimiento de notificación a las instituciones europeas de los proyectos de normas técnicas que puedan afectar al mercado interior.
Bruselas, sin embargo, no determina expresamente que el real decreto de centros de datos esté sujeto a esta obligación. La Comisión señala que corresponde inicialmente a España evaluar si procede la notificación y en qué fase de la tramitación debe efectuarse. La interpretación definitiva del Derecho de la Unión Europea corresponde, en última instancia, al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).
La omisión de una notificación podría dejar la norma sin efecto frente a particulares
Uno de los aspectos más relevantes de la comunicación es el recordatorio de las consecuencias jurídicas que puede acarrear el incumplimiento de este procedimiento. La Comisión advierte de que la omisión de una notificación obligatoria constituye un defecto procedimental que puede determinar que las disposiciones afectadas resulten inaplicables frente a los particulares.
Para respaldar esta advertencia, Bruselas remite a jurisprudencia consolidada del TJUE y cita tres sentencias que establecen las consecuencias de aprobar reglamentaciones técnicas sin haber cumplido previamente con las obligaciones de comunicación previstas en el Derecho comunitario.
La cuestión adquiere especial relevancia por el alcance del real decreto, que establecerá nuevas condiciones para el desarrollo y la sostenibilidad de los centros de datos en España. La eventual inaplicabilidad de parte de sus disposiciones podría generar incertidumbre jurídica para las empresas afectadas y complicar la aplicación de las obligaciones que finalmente establezca el Gobierno.
Fase decisiva
La comunicación de la Comisión llega en un momento especialmente sensible para el proyecto normativo. El Consejo de Estado tiene previsto emitir su dictamen esta semana y el Gobierno podría llevar el real decreto al Consejo de Ministros en los próximos días.
La intervención de Bruselas introduce así un nuevo elemento en la fase final de tramitación y refuerza la necesidad de que el Ejecutivo examine si el proyecto debe someterse al procedimiento TRIS antes de su aprobación. Aunque la Comisión no ha emitido un pronunciamiento definitivo sobre la obligatoriedad de la notificación, sí ha trasladado directamente a España la necesidad de valorar el cumplimiento de las exigencias europeas.
El objetivo de este procedimiento es permitir que la Comisión y los demás Estados miembros conozcan con antelación los proyectos de reglamentaciones técnicas que puedan afectar al mercado interior y, en su caso, formulen observaciones antes de su aprobación definitiva.
La decisión sobre la procedencia de la notificación corresponde ahora al Gobierno, que deberá despejar las dudas sobre el cumplimiento del procedimiento comunitario en una fase en la que el real decreto se aproxima a su aprobación.