El implante de condrocitos autólogos de alta densidad logra una supervivencia del 97,5% en lesiones de cartílago de rodilla a ocho años

Un estudio de Amplicel confirma que el implante HD-ACI mantiene un 97,5% de supervivencia a ocho años en lesiones de cartílago de rodilla.

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El implante de condrocitos autólogos de alta densidad mantiene supervivencia del 97,5% en lesión de cartílago de rodilla CLÍNICA CEMTRO

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Un grupo de especialistas de la farmacéutica Amplicel ha llevado a cabo una investigación en la que confirma que el implante de condrocitos autólogos de alta densidad (HD-ACI, por sus siglas en inglés) para tratar lesiones focales del cartílago de la rodilla mantiene una tasa de supervivencia del 97,5 por ciento transcurridos ocho años.

El trabajo, difundido en la revista científica “Cartilage”, se considera “el mayor estudio de seguimiento realizado hasta la fecha” sobre la terapia celular avanzada desarrollada por el laboratorio de la Clínica CEMTRO. En total, se ha seguido la evolución de 124 pacientes tratados con esta técnica.

La responsable de la Unidad de Cirugía regenerativa articular y de cartílago de la Clínica CEMTRO, la doctora Isabel Guillén, ha subrayado que la publicación del estudio “supone mucho más que un reconocimiento científico”, ya que “es la confirmación de que una investigación desarrollada con rigor y una apuesta continuada por la Medicina regenerativa pueden traducirse en tratamientos que mejoran la vida de los pacientes y contribuyen a avanzar en el conocimiento científico”.

Los resultados aportan evidencia clínica y radiológica sobre la eficacia y seguridad del procedimiento, al demostrar que el HD-ACI ofrece una mejoría mantenida del dolor y de la función de la rodilla, al tiempo que favorece una reparación del cartílago estable y duradera.

Como marco general, se recuerda que las lesiones del cartílago articular constituyen uno de los principales desafíos de la cirugía ortopédica, ya que, debido a la limitada capacidad de regeneración de este tejido, los defectos pueden progresar hacia una degeneración de la articulación, con dolor crónico, pérdida de movilidad y, con frecuencia, aparición de artrosis. En este escenario, las terapias celulares se han consolidado como una de las alternativas más prometedoras para restaurar el cartílago y preservar la articulación a largo plazo.

En este contexto, el HD-ACI representa una evolución de las técnicas tradicionales de implantación de condrocitos. El procedimiento se basa en extraer una pequeña muestra de cartílago sano del propio paciente, aislar y expandir sus condrocitos en el laboratorio hasta obtener una alta concentración celular y, posteriormente, implantar estas células sobre una membrana de colágeno que se ajusta al defecto para promover la regeneración del cartílago.

Mejoría del dolor, la función y la movilidad

A diferencia de otros abordajes, esta técnica emplea una densidad superior de condrocitos por centímetro cuadrado de lesión con la finalidad de optimizar la calidad del tejido reparado y conseguir una regeneración lo más parecida posible al cartílago hialino original.

Los datos del estudio reflejan una reducción muy marcada del dolor: la puntuación media en la escala visual analógica (VAS, por sus siglas en inglés) descendió de 6,7 puntos antes de la intervención a 1,1 ocho años después, manteniéndose esta mejoría durante todo el seguimiento. De forma paralela, la función de la rodilla mostró una recuperación sostenida, con un incremento de la puntuación del cuestionario internacional “IKDC” desde 39,4 hasta 81,6 puntos.

Asimismo, se describe una recuperación progresiva de la movilidad articular. Ocho años tras el tratamiento, prácticamente todos los pacientes habían recuperado la extensión completa de la rodilla y más del 96 por ciento presentaba una flexión completa, lo que indica una restauración funcional mantenida de la articulación.

Los investigadores también evaluaron la calidad del tejido regenerado mediante resonancia magnética y la escala internacional “MOCART”, observando una mejora continuada del tejido reparado a lo largo del seguimiento, con una correcta integración del injerto y una maduración progresiva del neocartílago.

Por último, señalan que la tasa de complicaciones fue baja y no se detectaron acontecimientos adversos graves asociados a la técnica durante el periodo de observación. Con ello, concluyen que el HD-ACI se consolida como una opción terapéutica eficaz y segura para pacientes con lesiones focales del cartílago de la rodilla, en especial en aquellos con alta demanda funcional o con antecedentes de otros tratamientos.