Por qué la Luna puede ponerse roja durante el eclipse del 28 de agosto

Hasta el 96% de la superficie visible de la Luna quedará dentro de la sombra terrestre en el momento de mayor ocultación, aunque técnicamente no será un eclipse total ni una "Luna de sangre" completa

3 minutos

Eclipse lunar parcial, España, 28 de agosto

Eclipse lunar parcial, España, 28 de agosto

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

3 minutos

Más leídas

La Luna podría adquirir tonos rojizos durante el eclipse parcial del 28 de agosto, especialmente alrededor de su máximo, previsto para las 06:12 horas en la España peninsular. No será un eclipse total, pero será lo suficientemente profundo como para que buena parte del disco lunar quede sumergido en la sombra de la Tierra.

Por qué la Luna puede ponerse roja durante el eclipse del 28 de agosto

La madrugada del 28 de agosto ofrecerá una imagen muy distinta de una Luna llena convencional.

Cuando el eclipse alcance su máximo, la magnitud será de 0,93 y aproximadamente el 96% de la superficie del disco lunar estará oscurecida por la umbra terrestre. Solo una pequeña zona permanecerá fuera de la parte más oscura de la sombra.

Ese grado de ocultación explica que, pese a tratarse oficialmente de un eclipse parcial, su aspecto pueda acercarse visualmente al de un eclipse total durante sus momentos centrales.

Por qué la sombra de la Tierra no deja la Luna completamente negra

A primera vista, podría parecer que la Luna debería desaparecer al entrar en la sombra terrestre.

No sucede así porque parte de la luz del Sol atraviesa la atmósfera de la Tierra antes de llegar hasta la superficie lunar.

La atmósfera actúa como un filtro. La luz azul se dispersa con mayor facilidad, mientras que una mayor proporción de las longitudes de onda rojizas consigue atravesarla y desviarse hacia el interior de la sombra terrestre.

Es, en esencia, un proceso relacionado con el que hace que los amaneceres y atardeceres presenten colores rojos y anaranjados.

En un eclipse lunar, esa luz filtrada por la atmósfera de todo el perímetro terrestre termina iluminando indirectamente la Luna.

¿Se verá realmente roja la Luna el 28 de agosto?

Es posible que una parte importante del disco adopte tonos rojizos, cobrizos o anaranjados, especialmente cerca del máximo.

Pero existe una diferencia importante respecto a los eclipses totales de Luna.

El eclipse del 28 de agosto será parcial. Una pequeña fracción de la Luna permanecerá fuera de la umbra terrestre, por lo que seguirá recibiendo directamente luz solar y aparecerá mucho más brillante.

Ese contraste puede dificultar a simple vista la percepción de los colores más oscuros en la parte eclipsada.

La intensidad del rojo tampoco puede predecirse únicamente a partir de la magnitud del eclipse. El aspecto final depende también de las condiciones de la atmósfera terrestre.

No será técnicamente una "Luna de sangre"

La expresión "Luna de sangre" se utiliza popularmente para describir el tono rojizo que puede presentar la Luna durante un eclipse lunar, especialmente cuando el eclipse es total.

El del 28 de agosto no llegará a la totalidad.

El IGN lo clasifica expresamente como eclipse parcial de Luna, con una magnitud de 0,93. En ningún momento el disco lunar quedará completamente dentro de la umbra terrestre.

Por eso resulta más preciso hablar de una Luna parcialmente eclipsada con posibles tonos rojizos que presentar el fenómeno como una Luna de sangre completa.

Qué ocurre durante un eclipse lunar

Un eclipse lunar se produce cuando la Tierra queda situada entre el Sol y la Luna y la Luna atraviesa la sombra proyectada por nuestro planeta.

Esa sombra tiene dos regiones principales.

La penumbra es la zona en la que la Tierra bloquea únicamente una parte de la radiación solar. Cuando la Luna entra en ella, su superficie experimenta un oscurecimiento suave que puede resultar difícil de apreciar.

La umbra es la parte central y más oscura de la sombra, donde no llega luz solar directa.

Si toda la Luna entra en la umbra, el eclipse es total. Si solo lo hace una parte, como ocurrirá el 28 de agosto, es parcial. Si el satélite atraviesa únicamente la penumbra, se clasifica como penumbral.

El máximo será a las 06:12 horas

La Luna empezará a penetrar en la penumbra a las 03:23 horas en la Península y Baleares.

La fase parcial arrancará a las 04:33 y el eclipse irá aumentando progresivamente hasta alcanzar su máximo a las 06:12.

Será alrededor de ese momento cuando la superficie lunar presente su mayor oscurecimiento y cuando los posibles tonos rojizos puedan resultar más evidentes.

Después, la Luna comenzará a abandonar la umbra. La fase parcial concluirá a las 07:51 horas, aunque desde buena parte del centro y este de España el satélite se habrá puesto antes.

A diferencia de lo que ocurre con un eclipse de Sol, el fenómeno podrá contemplarse a simple vista y sin gafas especiales, ya que observar directamente la Luna no supone el riesgo ocular asociado a mirar al Sol.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?