El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado íntegramente la resolución dictada por la Audiencia Provincial de Cádiz, que impone una pena de dos años de prisión a un hombre por un delito de abuso sexual cometido en Algeciras contra la hija de su expareja.
La sentencia recuerda que la mujer con la que el acusado mantenía la relación tenía cuatro hijos: dos fruto de la convivencia con el ahora condenado y otros dos de una relación anterior, siendo una de estas últimas menores la víctima del delito por el que ha sido condenado.
Según se detalla en la resolución, recogida por Europa Press, los hechos se sitúan entre los meses de junio y julio de 2021, etapa en la que el hombre convivía con su expareja en el domicilio común junto a los dos hijos que tenían en común y los otros dos menores de la mujer.
En ese periodo, cuando una de las hijas de la expareja, que contaba con once años en aquel momento y que consideraba al acusado casi como una figura paterna, se encontraba en la habitación de este viendo la televisión, el hombre llevó a cabo conductas de carácter sexual. Por tales hechos, la Sección de Algeciras de la Audiencia Provincial de Cádiz le impuso dos años de prisión y el pago de una indemnización de 4.000 euros a favor de la menor.
La defensa del condenado recurrió ante el TSJA, negando la realidad de lo sucedido al entender que no había quedado acreditado. A su juicio, al basarse la condena únicamente en el testimonio de la menor, "este no puede constituir prueba de cargo, ya que incurre en incredibilidad subjetiva y, además, no hay corroboraciones periféricas que avalen lo denunciado".
Del mismo modo, la representación del acusado alegó que "existe infracción de norma legal, por indebida aplicación del Código Penal, puesto que las cosquillas y caricias efectuadas sobre la menor no tuvieron contenido sexual".
El TSJA rechaza todos los argumentos de la defensa y mantiene la condena. En su resolución subraya que "nada hay que induzca a pensar en la existencia de un móvil espurio o de venganza en la versión que ofrece la víctima, cuya credibilidad, como se pone de manifiesto en el informe pericial, se ve reforzada por el hecho de que categóricamente y en todo momento la menor haya mantenido que el acusado intentó pero no llegó a tocarle en su zona genital, lo que denota que no hay en la menor un ánimo vengativo hacia el acusado".