Inspectora de seguros de Verín acepta abonar más de 56.000 euros tras estafar a clientes con firmas falsificadas

Una inspectora de seguros de Verín acepta cárcel y pagar 56.755,93 euros por estafar a clientes falsificando su firma para rescatar sus fondos.

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Una inspectora de seguros de Verín (Ourense) acepta pagar más de 56.000 euros tras estafar a clientes simulando su firma en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Ourense EUROPA PRESS

Una inspectora de seguros de Verín (Ourense) acepta pagar más de 56.000 euros tras estafar a clientes simulando su firma en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Ourense EUROPA PRESS

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Una trabajadora del sector asegurador que desempeñaba funciones como inspectora de seguros en el municipio orensano de Verín ha asumido una condena de 1 año y 8 meses de prisión, además del compromiso de abonar una indemnización de 56.755,93 euros, después de defraudar a varios clientes simulando su firma para apropiarse de su dinero.

El acuerdo de conformidad se cerró este miércoles en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Orense. Junto a la pena de cárcel y al pago de la indemnización, el tribunal ha fijado también una sanción de nueve meses y un día de multa, a razón de 3 euros diarios, por un delito de estafa y otro delito continuado de falsificación de documento mercantil.

De acuerdo con el escrito del Ministerio Fiscal, la procesada llevaba trabajando desde 2012 para una compañía de seguros y, en su última etapa, ejercía como inspectora de la entidad en Verín (Orense). Ese puesto le permitía “aprovechar su credibilidad empresarial y la relación personal que tenía con clientes”, ya que disponía de sus datos personales y conocía el capital que mantenían invertido en diversos productos de la aseguradora.

Simulación de firmas y desvío del dinero

Según la acusación, la mujer falsificó la firma de varios asegurados para retirar diferentes sumas de dinero de los fondos que estos tenían contratados con la compañía, tramitando solicitudes de rescate a su propia cuenta bancaria.

De este modo, en agosto de 2019 extrajo 30.455,93 euros del fondo de inversión de uno de sus clientes. Posteriormente, en enero de 2020, retiró 3.300 euros del fondo de otro usuario y, entre septiembre y noviembre de 2020, volvió a cargar contra el mismo cliente cantidades de 3.000 euros, 5.000 euros y otros 5.000 euros. Finalmente, en noviembre de 2021, sustrajo 10.000 euros del fondo perteneciente a un tercer cliente, recurriendo en todos los casos a la imitación de sus firmas.