La Audiencia Nacional ha fijado para el próximo 10 de noviembre la comparecencia de cuatro testigos protegidos en el procedimiento en el que se analiza la llegada de miles de personas desde Marruecos a Ceuta a finales del pasado mes de julio.
Así se recoge en un auto al que ha tenido acceso Europa Press, firmado por el juez Santiago Pedraz, que actúa en sustitución de la magistrada instructora, María Tardón, y en el que se acepta la solicitud formulada por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional.
En un informe remitido a Tardón, el CENIF atribuyó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos “el guiado activo de la masa hacia los lugares de paso” durante la entrada de miles de inmigrantes en Ceuta a finales de julio, y sostuvo además que hubo “planificación”, tanto “previa” como “táctica”.
El documento también hacía referencia a una “especialización de alto nivel” que “no está al alcance de ninguna estructura criminal de las conocidas por la Policía en esa zona y que se encuentran muy lejos de las capacidades de las pocas estructuras de entidad que operan en el ámbito de la inmigración irregular en Marruecos”.
En ese mismo informe se ponía de relieve “la escasa presencia de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos” y “el 'guiado activo' de la masa hacia los lugares de paso, por parte de esas de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad”.
El CENIF incidió igualmente en la existencia de una “dirección estratégica”, al estimar “evidente la concurrencia de un proceso de dinamización, viralización de mensajes, activación y desactivación de perfiles de redes sociales y sistemas de mensajería, la contranarrativa y la desinformación asociadas a elementos externos”.
Además, el centro especializado aludió a la “percepción” de encontrarse ante “un proceso predefinido con objetivos diferentes de los migratorios”, algo a lo que, según añadió, contribuyen “la facilitación generalizada de las rutas y los traslados para concurrir en un lugar concreto, en unos tramos horarios también muy definidos y una gestión favorecedora que se proyecta en dos planos diferentes que operan casi simultáneamente tanto a la entrada como a la salida del territorio español”.
El informe reiteraba, por último, la existencia de una “especialización de alto nivel” que “no está al alcance de ninguna estructura criminal de las conocidas por la Policía en esa zona y que se encuentran muy lejos de las capacidades de las pocas estructuras de entidad que operan en el ámbito de la inmigración irregular en Marruecos”.