La Agencia Estatal de Meteorología, AEMET, ha activado para este sábado un aviso naranja por altas temperaturasen el litoral sur de Valencia, donde se pueden alcanzar máximas de hasta 40 ºC durante las horas centrales del día.
El aviso afecta especialmente a la franja comprendida entre el mediodía y primeras horas de la tarde, cuando el calor puede resultar más peligroso para la salud, sobre todo en personas mayores, niños, enfermos crónicos, trabajadores al aire libre y ciudadanos expuestos durante mucho tiempo al sol.
Tormentas, granizo y rachas fuertes
La jornada no estará marcada solo por el calor. AEMET también prevé tormentas con granizo y posibles rachas fuertes de viento en zonas del interior norte de Castellón y Valencia, especialmente durante la tarde.
Ese contraste meteorológico aumenta el riesgo de incidencias en pocas horas: por un lado, temperaturas extremas en zonas del litoral y el interior sur; por otro, tormentas localmente intensas en áreas del interior. La recomendación principal es seguir la evolución de los avisos oficiales, evitar desplazamientos innecesarios en las horas de mayor riesgo y extremar la prudencia si se circula por carreteras secundarias o zonas de montaña.
Riesgo extremo de incendios
El Centro de Coordinación de Emergencias ha declarado además el nivel de preemergencia por riesgo extremo de incendios forestales en toda la Comunitat Valenciana. La combinación de calor, viento, sequedad acumulada y posibles tormentas convierte la jornada en especialmente delicada para el medio natural.
Las autoridades piden máxima precaución en espacios forestales, áreas recreativas, caminos rurales y zonas próximas a vegetación seca. No se deben encender fuegos, tirar colillas, abandonar residuos ni aparcar sobre hierba o matorral seco, ya que los componentes calientes de los vehículos pueden provocar incendios.
Un calor que ya tiene impacto sanitario
El episodio se produce en un verano especialmente duro desde el punto de vista sanitario. España acumula desde junio una estimación de 3.456 muertes asociadas al calor, según los datos del sistema MoMo, que monitoriza la mortalidad diaria y calcula el exceso atribuible a las altas temperaturas.
No se trata necesariamente de fallecimientos directos por golpe de calor, sino de muertes en las que las temperaturas extremas agravan patologías previas, especialmente cardiovasculares, respiratorias o renales. La mayor parte de las víctimas estimadas corresponde a personas mayores de 65 años, con especial incidencia entre los mayores de 85.
Qué hacer durante las horas de más calor
Sanidad y emergencias recomiendan evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día, beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, reducir la actividad física intensa al aire libre y permanecer en lugares frescos o ventilados.
También conviene prestar atención a personas vulnerables que viven solas, mayores dependientes, niños pequeños y trabajadores expuestos. Síntomas como mareo, confusión, debilidad intensa, dolor de cabeza, piel muy caliente, náuseas o pérdida de conciencia pueden indicar un problema grave relacionado con el calor y requieren atención inmediata.
Atención a los desplazamientos y al campo
La previsión de tormentas y granizo obliga también a extremar la precaución en carretera. Las lluvias intensas localizadas pueden reducir la visibilidad, provocar balsas de agua o arrastrar material a la calzada, especialmente en zonas de barrancos, caminos rurales y tramos de montaña.
En el campo, la recomendación es evitar cualquier actividad que pueda generar chispas o fuego, no utilizar maquinaria en condiciones de máximo riesgo y respetar las restricciones vigentes. En una jornada con riesgo extremo de incendios, cualquier negligencia puede convertirse en una emergencia de grandes dimensiones.
Una jornada de calor, tormentas y vigilancia
El sábado deja una combinación especialmente peligrosa: calor extremo, tormentas con granizo y riesgo máximo de incendios. La Comunitat Valenciana concentra buena parte de los avisos, con Valencia como principal foco por las máximas previstas, pero el impacto del calor se enmarca en un problema nacional mucho más amplio.
La cifra de muertes asociadas a las altas temperaturas desde junio recuerda que el calor extremo no es solo una incomodidad del verano. Es un riesgo real para la salud pública, para los servicios de emergencia y para el medio natural, especialmente cuando coincide con jornadas de viento, sequedad y tormentas.