El pleno del Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves una moción que insta al Gobierno foral a pedir al Ejecutivo central la transferencia de la competencia sobre la gestión de las autorizaciones iniciales de trabajo para personas extranjeras, tanto por cuenta propia como ajena, siempre que la actividad se desarrolle en la Comunidad Foral.
La propuesta ha prosperado con el respaldo de UPN, Geroa Bai y la parlamentaria no adscrita, mientras que PSN, EH Bildu, PPN y Contigo-Zurekin se han abstenido y Vox ha votado en contra.
En el texto se reclama “la concesión de autorizaciones iniciales de trabajo por cuenta propia o ajena de las personas extranjeras cuya relación laboral se desarrolle en la Comunidad Foral de Navarra; la concesión de autorizaciones de trabajo para actividad de temporada de las personas extranjeras a desarrollar en la Comunidad Foral de Navarra; la gestión colectiva de contrataciones en origen, en lo que se refiere a trámites de carácter laboral, de conformidad con la normativa estatal aplicable; la verificación, mediante la emisión del correspondiente informe, del cumplimiento de los requisitos del contrato o contratos de trabajo para obtener el arraigo sociolaboral; y la verificación, mediante la emisión del correspondiente informe, de la validez de las formaciones y enseñanzas requeridas para obtener el arraigo socioformativo”.
Además, la resolución incorpora un segundo apartado en el que se pide al Ejecutivo navarro “solicitar al Gobierno de España que la futura transferencia de la competencia en materia de Inspección Laboral y de Seguridad Social incluya la función inspectora referida al cumplimiento de la normativa en materia de autorizaciones iniciales de trabajo por cuenta propia o ajena de las personas extranjeras cuya relación laboral se desarrolle en la Comunidad Foral de Navarra”.
En un tercer punto, introducido a propuesta de EH Bildu y aceptado por UPN, se anima al Gobierno de Navarra a continuar “trabajando en el logro del traspaso del conjunto de políticas en materia migratoria y de protección internacional”.
También se ha incorporado una enmienda de Geroa Bai, mediante la cual se insta al Gobierno foral a que, “en el marco de la negociación con el Gobierno de España para el traspaso de estas funciones y servicios, garantice que la transferencia incluya los medios humanos, económicos y materiales necesarios para su ejercicio efectivo, así como los mecanismos de coordinación y cooperación con la Administración General del Estado que permitan asegurar una gestión ágil, garantista y eficaz de las autorizaciones de trabajo y su adecuada coordinación con las autorizaciones de residencia”.
EH Bildu había registrado otras dos enmiendas de adición que UPN no ha aceptado. En una se reclamaba la transferencia de la competencia de gestión de la Fase de Autonomía de las personas que han sido usuarias del sistema de protección internacional. En la otra se pedía la transferencia de la competencia de la gestión de las autorizaciones iniciales de trabajo en Navarra para personas extranjeras por cuenta propia o ajena, incorporando respecto al texto original las “modificaciones y la prórroga” de esos permisos, así como las “autorizaciones para titulares de estancias de larga duración por estudios, movilidad de alumnado, servicios de voluntariado o actividades formativas”.
Tampoco ha prosperado la enmienda de adición de Contigo-Zurekin, que planteaba la redacción de un “protocolo con las diferentes asociaciones empresariales para recabar su compromiso con el reconocimiento de los derechos de ciudadanía que les corresponden a las personas migrantes, más allá de los derechos laborales”. El texto proponía igualmente su implicación en la “lucha contra los discursos de odio y deshumanización que, dentro de una estrategia internacional conjunta, persiguen socavar la democracia”.
En la exposición de motivos, UPN alude a las “quejas y demandas” de empresarios y organizaciones empresariales por la escasez de mano de obra y señala que la dificultad para cubrir ciertos puestos constituye un “desafío” para el desarrollo económico y la competitividad de Navarra. Precisa que parte de esos empleos “podrían ocuparlos las personas migrantes, que ya representan el 13% de los afiliados a la Seguridad Social, mayoritariamente en sectores como el campo, la construcción, la hostelería o los cuidados”.
Ante este escenario y tras subrayar la “lentitud de la tramitación para obtener permisos de trabajo y realizar contrataciones”, se sostiene que que Navarra asuma la competencia en la gestión de los permisos laborales permitiría una “mayor agilidad y mejor adaptación a las necesidades del mercado labora”l, por lo que se reclama que la Comunidad Foral gestione de forma directa las autorizaciones iniciales de trabajo, los permisos de temporada, los procedimientos de arraigo y la función inspectora en el ámbito laboral.