Los trabajadores que regulan la circulación de los trenes en Atocha quieren que la investigación del accidente de Urda mire también a las condiciones en las que se toman las decisiones en la sala de control. El Sindicato de Circulación Ferroviaria (SCF) prevé llevar sus reclamaciones a la comisión de conflictos, donde se reúnen la empresa y los representantes de los trabajadores, con la intención de convocar una huelga, según informa La Razón.
La protesta llega después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, calificara de errónea la decisión de autorizar al AVE a reanudar la marcha con normalidad cuando otro tren, de Iryo, seguía detenido en la línea Madrid-Sevilla. El sistema de seguridad LZB había dejado de funcionar antes de que el centro de control diera esa orden. Puente niega haber atribuido a los empleados la responsabilidad de la tragedia. Los controladores consideran que se les ha señalado mientras siguen sin aclararse las causas del choque.
La advertencia que hizo el sindicato antes del accidente
El SCF ya había denunciado antes del 28 de octubre que en Atocha quedaban puestos y turnos sin cubrir, especialmente los de actividades complementarias. El sindicato describía una consecuencia concreta: cuando faltaba personal, los trabajadores no siempre podían hacer las pausas obligatorias durante las horas de vigilancia ante las pantallas.
El colectivo cifra en un 20% el déficit de personal respecto a la plantilla que considera necesaria para trabajar en condiciones óptimas de seguridad. También denuncia presiones para restablecer la circulación cuanto antes tras una incidencia y evitar indemnizaciones por retrasos. Son denuncias laborales: por sí solas no establecen qué provocó el accidente de Urda.
Qué se sabe de los paros y cómo pueden afectar a los viajeros
Lo previsto para esta semana es el anuncio de los paros. Aún no hay un calendario de huelga de los controladores ni trenes concretos que puedan darse por afectados. El propio colectivo espera un impacto limitado en la circulación porque, según explica a La Razón, los servicios mínimos habituales mantienen en sus puestos a quienes regulan el tráfico. La protesta sí podría repercutir en las autorizaciones para realizar determinados trabajos en las vías.
Para quien tenga un viaje previsto en noviembre, hay dos convocatorias distintas. La que preparan los controladores de Adif sigue sin fecha. Los paros del 10 y el 12 de noviembre sí están convocados, pero corresponden a los maquinistas de Renfe: el sindicato Semaf ha anunciado una jornada completa de huelga el día 10 y paros parciales el 12.