El jet stream, conocido en español como corriente en chorro, es una de las claves para entender por qué cambia el tiempo. Aunque sus vientos soplan muy lejos de la superficie, influye en el desplazamiento de los sistemas meteorológicos y, con ello, en las temperaturas y las precipitaciones que se registran en tierra. La NOAA, la agencia estadounidense dedicada al océano y la atmósfera, explica que estas corrientes actúan como una guía para el avance de las borrascas.
En España, la evolución del chorro polar sobre el Atlántico resulta especialmente relevante para comprender la llegada de frentes.
¿Qué es el jet stream o corriente en chorro polar?
La corriente en chorro es una franja relativamente estrecha de vientos muy rápidos que circula predominantemente de oeste a este, cerca de la tropopausa, la frontera entre la troposfera y la estratosfera. Su formación está relacionada con los contrastes de temperatura entre distintas regiones del planeta y con la rotación terrestre.
Existen varias corrientes en chorro. Entre ellas destacan la polar y la subtropical, cuyas posiciones cambian y que, en determinadas situaciones, pueden llegar a fusionarse. Por tanto, el término inglés jet stream designa un fenómeno más amplio que el chorro polar.
La corriente en chorro polar se encuentra aproximadamente entre 8 y 15 kilómetros sobre la superficie, según la explicación divulgativa publicada por Aemet. Está asociada a la separación entre el aire frío de las regiones polares y el aire más cálido de las latitudes medias.
¿Cómo influye en el tiempo en España?
El chorro ayuda a orientar el recorrido de las borrascas. Sus cambios de posición pueden desplazar las zonas por las que avanzan los sistemas meteorológicos y modificar la distribución de las lluvias. Por eso, conocer su trayectoria forma parte de la predicción del tiempo.
Su recorrido presenta ondulaciones. En los mapas meteorológicos aparecen como vaguadas, que se prolongan hacia latitudes más bajas, y dorsales, que se extienden hacia el norte.
Las vaguadas suelen estar asociadas a bajas presiones y frentes, mientras que las dorsales acostumbran a acompañar a situaciones anticiclónicas. Su sucesión contribuye a explicar que sobre la Península se alternen jornadas inestables y periodos de tiempo más tranquilo.
¿Por qué el chorro polar cambia de posición?
La corriente en chorro varía con las estaciones. En el hemisferio norte tiende a desplazarse hacia el norte durante el verano y a perder intensidad. Con la llegada del invierno suele bajar de latitud y recuperar fuerza.
A ese comportamiento estacional se añaden sus interacciones con los océanos, el relieve y otros patrones de circulación atmosférica. El resultado es una trayectoria cambiante, con ondulaciones que condicionan el movimiento de las borrascas.
¿Un jet stream más fuerte significa que llega una ola de frío?
Un aumento de su velocidad no basta para anunciar una ola de frío en España. Los efectos dependen también de la forma que adopte la corriente y de la posición de las masas de aire. Las grandes ondulaciones pueden favorecer que el aire frío alcance latitudes más meridionales y que el aire cálido avance hacia el norte. Para determinar qué territorio resultará afectado hay que analizar la configuración atmosférica completa.
Tampoco deben confundirse los vientos del chorro, que soplan a kilómetros de altura, con las rachas que se esperan en una localidad. Una previsión de viento en superficie requiere su propio análisis.
¿Qué relación tiene el jet stream con las danas?
Una ondulación del chorro puede evolucionar hasta quedar separada de la circulación principal. Cuando se forma una depresión cerrada y aislada en niveles altos, se habla de una dana.
Aemet explica que este proceso puede producirse por la separación de una vaguada de la corriente en chorro. Esa relación ayuda a entender el origen de estas depresiones, aunque su formación no determina por sí sola dónde se producirán las precipitaciones más intensas.
¿Es lo mismo el chorro polar que el vórtice polar?
Son fenómenos diferentes. El chorro polar circula en la troposfera, mientras que el vórtice polar estratosférico se desarrolla a mayor altura, aproximadamente entre 16 y 48 kilómetros sobre el Polo Norte durante el invierno.
Ambos pueden interactuar, pero una alteración del vórtice no implica automáticamente un episodio de frío en España. Aemet recuerda que sus efectos en superficie varían y que también se producen entradas de aire frío sin una intervención decisiva del vórtice.
¿Qué prevé Aemet para el litoral cantábrico este miércoles?
Para conocer las consecuencias concretas del episodio hay que acudir a las previsiones por zonas. El boletín marítimo de Aemet consultado para este miércoles 21 de octubre recoge un aumento del mar de fondo del noroeste hasta 3 o 4 metros en aguas costeras de Asturias, Cantabria, Bizkaia y Gipuzkoa, además de viento intenso.